ARTEIXO EN 1921, POR UXÍO CARRÉ

Reportaxe publicado por Uxío Carré Aldao en El Ideal Gallego o 10 de marzo de 1921:


GALICIA ARTÍSTICA

LA ANTESALA DE BERGANTIÑOS


 EL VALLE DE ARTEIJO

     Este valle, que comprende todo el término del Ayuntamiento de su nombre, compuesto de nueve parroquias principales y cuatro anejos en una extensión de 70 kilómetros cuadrados (I), es, entrando por la parte de La Coruña, como antesala de la comarca bergantiñana.
     País quebrado y montañoso en sus dos terceras partes, ostenta severo aspecto cubiertas sus laderas por el tojo y los pinares, apareciendo como impregnado de cierta tristeza, pues no ofrece a los ojos del viajero las espléndidas galas de otros puntos de Galicia, por cuanto el arbolado solamente abunda en determinadas feligresías y son tan humildes y de escaso caudal sus corrientes de agua que no pueden aspirar al título de ríos, teniendo que contentarse con la simple categoría de arroyuelos.

     
     De todos modos el fuerte contraste de la severidad de los lugares áridos y selváticos con el verdor perenne de las cañadas y vallecitos que se abren al abrigo de las altas y escarpadas montañas dan tal serenidad y melancólica poesía al paisaje que predispone a las almas soñadoras a la meditación y recogimiento, resultando más grata la visión de los risueños campos de labradío y de los prados siempre verdes en medio de aquellos ásperos parajes.

     Y nótese de paso cómo aquí la ruda belleza del país no acusa la característica femenil que suele atribuirse por la generalidad a Galicia y que es debida a la impresión momentánea de los que, en rápida visita a nuestra tierra por determinados lugares, sentaron una premisa servilmente copiada por los demás.

     Asimismo, y como condición que honra y enaltece a nuestra raza, es digno de señalarse que en todo terreno donde el esfuerzo humano halla recompensa a su trabajo, allí vese la mano del hombre arrancando en hondonadas y laderas o en las altas cumbres de los montes el máximo de producción que son capaces de rendir a quienes amorosamente las cultiva. Aquellos que se quejan de que haya grandes extensiones incultas en nuestra región o de que en otras no se varíen sus productos, desconocen o que son ingratas al cuidado que se las pueda prestar o que están tan alejadas o faltas de comunicación con todo centro consumidor que sería inútil o ruinoso su laboreo o la sustitución de su cultivo.

     Integran el valle de Arteijo tres cañadas. Una es el riente valle que comprende las feligresías de Lañas, Loureda y Arteijo, que forma la cañada que comienza al Oeste de Lañas con la sierra de la Estrella, separación de Bergantiños, sigue por el alto pico del monte "do Galo" y viene al Sur por los montes de Vilarchán y Carboeiro, que están sobre Loureda. El último tiene 369 metros de elevación, en su meseta, cerca de la que después se halla el lugar de Santa Leocadia, en donde en forma de cono arranca un picacho con 100 metros más de altura desde cuya cima se ve en un día claro la parte de caserío de La Coruña, la torre de Hércules, la Marola y acantilados de su costa hasta la entrada de la ría de Ferrol.

     Continúa la divisoria por los montes de Boedo, separación del valle de Veiga (Culleredo), del de Arteijo y sitios al Este como Morás, Arteijo y su castro y los de Oseiro, que cierran el valle, fertilizado por el arroyo Bolaño, que nace de la vertiente de los montes entre Balay y Fortesende, aldeas de Loureda y aumentando su caudal con varios regatos atraviesa todo el valle a cuyo paisaje presta hermosura con los giros y revueltas de su curso y pasa por el Puente de Bá, baños y lugar de Arteijo, hasta llegar al Océano por la playa de Alba, inmediata al lugar de Rañal (Arteijo).

     Al Bolaño afluye otro riachuelo que tiene la denominación de Caldas, y nace en Lañas, baja por los molinos de Pedregal y sigue por el puente dos Cabalos y se le une un poco más abajo del Puente Bá, estando ambos pasos en la carretera de Finisterre.

     Desde el paraje en el que se encuentra el Balneario se domina este valle en gran parte de su extensión, viéndose despejada llanura hacia el Norte, frente al Alba, cuya playa se divisa así como el monte Castelo de Lañas, término de los Barbeito y Angra, que separan Arteijo de Barrañán, como también se destacan perfectamente el picacho Subica, que es cual otro centinela del valle y el citado de Santa Leocadia.

     Otra encañada es la que se encuentra al Este de la anterior y a las faladas orientales de los montes Penasqueira, en Arteijo, y que está compuesta por las feligresías de Morás, Oseiro y Suevos, dominada al Sur por los montes de Morás, y al Este de dicha parroquia por la gran elevación de 514 metros del Xalo y el monte "das Arcas", llamado así por sus mámoas, y al Oeste por los montes de Oseiro y el macizo pedregoso de Suevos, que forma con su extremo septentrional la punta Langosteira.

     Cruza por este valle el arroyo Rexidoiro, formado por varios regatos procedentes de las vertientes orientales y que faldeando los montes de Arteijo, por su ladera del E., se pierde en el mar por la playa de Sabón, después de separar Oseiro de Arteijo.

     La tercera y última cañada es la de las feligresías de Armentón, Loureda, Monteagudo, Sorrizo, Chamín y Barrañán, que se extiende al occidente de la de Arteijo, teniendo a su Oeste las faldas orientales de la sierra de la Estrella  con el Monte Agudo a 300 metros de altura y regándola el arroyo Castro que halla sus fuentes en Monteagudo, procedentes de varios manantiales de dicha parroquia y de la de Armentón, yendo por la playa de Barrañán en busca del Océano.

     En estos riachuelos abundan las truchas y anguilas, habiendo además otros pequeños regatos, muchos de los cuales desaguan por varios puntos del litoral.

     La parte de costa que corresponde a este Ayuntamiento corre de Oeste a Este desde la punta Altiña al puertecito de Suevos, llamado también "Agra doce". Hállanse en este trayecto el puerto de Sorrizo, que está al Este del de Cayón (Laracha) separado por la punta Altiña, los arenales de Barrañán, Chamín, Areas grande y pequeña de Balcobo, playa de Alba y Sabón, toda una, en la que por el Sur de la primera entra el Bolaño y por el Norte de la segunda el Rexidoiro, da la vuelta a la punta Langosteira y después a la península de Suevos, llamada la Insua, hasta el punto de "Agra doce", que se extiende por el paraje fronterizo a Nostián, que parte es de Arteijo y parte de Oza-Coruña (2).

     Los puertos de Sorrizo y Suevos no tienen condiciones que sirvan sino para pequeñas embarcaciones. No está formalizada aún la pesca en ellos, más que por alguno que otro bote destinado a esa industria. En Suevos, sobre todo, podría fomentarse en escala algo importante.

     Limita el término municipal al Norte con Oza-Coruña; al Este, con Oza-Coruña y Culleredo; al Sur, con Laracha; y al Oeste, con el mar.

      Está servido por las carreteras de Coruña a Finisterre, que es del Estado; las provinciales del Espiño (Coruña) a Morás, y la de Lañas a Armentón y el camino vecinal que sale de Arteijo hacia Sorrizo.

     Cruza la primera en sus 15 kilómetros de recorrido por el Municipio, por los términos de Pastoriza, Oseiro, Arteijo, Lañas, Armentón y Larín. Con bastantes cuestas, el paisaje que recorre este camino es casi uniforme al descrito. A la salida de Lañas, inmediato a la Fuente Loureiro, se disfruta de una perpectiva deliciosa, abarcándose todo el valle que forman Lañas, Armentón, parte de Monteagudo y Barrañán, teniendo por término la playa del último nombre. Se encuentran en el trayecto, a orillas de la carretera, las Fuentes de la Choupana (Pastoriza), Arteijo y Campos (Anide, Larín).

     En Lañas, a la derecha de la carretera a Finisterre, en el lugar de Hermida, el más importante que se halla desde Arteijo a Laracha, arranca la carretera provincial a Armentón que, en semicírculo al Oeste, atraviesa por Anzobre y vuelve a tomar la derecha de la carretera a Finisterre en Anide, Larín, con un  recorrido de cinco kilómetros. Tiene una pendiente larga, pero inferior a un 5 por 100 en la subida hasta el dicho lugar de Hermida.

      De Arteijo parte a la derecha un camino vecinal hacia Sorrizo y que tan solo llega a Barrañán, en cuyo punto se halla sobre el mar y gozándose de un encantador panorama viéndose a la derecha la entrada de Ferrol y a la izquierda las islas Sisargas. Sus pendientes no pasan del 8 por 100. Su continuación, por la playa, pasando por el punto al extremo de la misma, subiendo por Chamín y Sorrizo hasta el límite de esta última parroquia, es el lugar de Germaña, en Cayón, Laracha, además de facilitar la comunicación con dicho puerto, será de utilidad para las parroquias que servirá. Lo construído son tres kilómetros.

     La carretera del Espiño a Morás, termina a los ocho kilómetros del punto de partida en la aldea de Uges, después de cruzar por los valles de Elviña y San Cristóbal das Viñas, dejando, al pasar Lonxas, a la derecha, la iglesia y el campo donde se celebra la romería tan concurrida por los vecinos de La Coruña, el domingo siguiente a la festividad de Santiago, subir por el Birloque para bajar al Martinete y por Mesoiro y Feáns. Abandonado la el Ayuntamiento de Oza-Coruña entra ya en el de Arteijo, disfrutándose en su trayecto de perspectivas varias.

     Todos los demás caminos son los antiguos, estrechos y de difícil tránsito, especialmente en invierno.

     Complemento de las vías de comunicación que precisa esta comarca para dar fácil y cómoda salida a sus variados productos es la carretera en trazas de ejecución, llamada de La Coruña (Estación) a los baños de Arteijo. Parte en las inmediaciones del ferrocarril, va por el valle de San Cristóbal, casi paralela a la de Morás, dejando al Este la iglesia, sigue por inmediaciones de Meicende, Furoca, Moucha y el Maceira (todas de Pastoriza), Galán, Froxel y Seixedo, de Oseiro, donde aprovecha el puente de la carretera de Finisterre, siguiendo al valle de Arteijo por el Oeste de Groufa y Campo salvará el arroyo Caldas y se continuará por sobre el Balneario para terminar en la aldea de Hospital, enlazando con la carretera de Finisterre.

     No tan sólo se acortarán así distancias sino que se facilitará el tránsito hoy considerable y que hace se vea animadísima la única vía que puede decirse existente, un gran número de automóviles y camiones de carrera que llenan el servicio de transportes de viajeros y mercancías con toda la parte NO. de la provincia.

     El proyectado ferrocarril Coruña-Carballo-Corcubión daría mallor vida al Municipio, como se la dará si se lleva a cabo el tendido del tranvía eléctrico de La Coruña por Arteijo y Carballo.

ALGO DE PASADO

     Aun cuando esto de las etimologías por lo que afecta a los nombres toponímicos, resulta algo sospechoso por irlas a buscar generalmente en lenguas extrañas, abandonando las aborígenes diremos que nombre de Arteijo afirman proviene del de "Artabro", lugar cálido o mejor, pueblo fogoso o del de "Artes", que significa caliente, sin duda por sus aguas minerales, aun cuando éstas, de no estar olvidadas, cuenten poco más de un siglo desde su descubrimiento.

     La fantasía de nuestro Vicetto atribuye ese nombre a "Artai", hijo de Brigo, que estableció allí su "gah" o vivienda, llegando con su ardiente imaginación hasta darnos los detalles más íntimos del héroe legendario. De este fabuloso personaje hace descender la tribu de los "Artaigo", "Artabrigos" o "Artabros", que poblaron este territorio hasta el Cabo Finisterre, y en una novelesca relación de su "Historia de Galicia", tomo primero, Ferrol 1865, páginas 25 y siguientes, nos impone de los celos de "No" y "Céltigo", por causa de la hermosísima "Noeglia", dando ocasión a que corriera por vez primera sangre de una misma raza y tuviera lugar la amorosa intervención de la matrona "Celt", hija de "Artai", para que cesara la lucha entre hermanos. De aquí arranca el historiador gallego el respeto a las madres gallegas, respeto, escribe, que perduró a través de los siglos como lo testifica la lápida encontrada en las cercanías de La Coruña, con la siguiente inscripción:

T. FRATERNVS
MATRIBVS
GALLAICIS
V.S.L.M.

que quiere decir: Tito Fraterno pagó de buena voluntad su voto a las Madres Gallegas.

     Según el ilustre historiador Manuel Murguía, en su "Historia de Galicia", tomo I, segunda edición, Coruña 1901, página 672, en ese voto se alude, no como supone Verea y Aguiar, en su también "Historia de Galicia", tomo primero único publicado, Ferrol 1838, página 22, a todas las "madres gallegas", sino a las de la tribu de los galaicos, como una especie de cultos tutelar y no privativo tan solo de nuestra región sino en uso en otros países como se ve por la lápida dedicada en Francia a las "madres termagistas" (3).

     Más verosimil que las derivaciones anteriores parece ser la proveniente de la voz euskera "Artz" (oso) máxime estando tan próximo a Oseiro, que trae esta denominación del "Ursarium" latino empleado en la Edad Media, en la que todos los nombres toponímicos indígenas fueron reducidos en los documentos a su mayor semejanza con los del Lacio.

     De los tiempos prehistóricos consérvanse aún los Castros de Pastoriza, con su altar drudico (?), de Arteijo y de Figueiroa, próximos y en la misma parroquia y el de Lañas, siendo el más importante en nuestro concepto el de Pastoriza, digno de un detenido estudio.

     De la vía romana, que ya dijimos venía por la costa, aún hay restos que permiten seguir su itinerario, pues por Chamín continúa la calzada que procedente de Baldayo (Carballo) seguía a Arteijo y luego continuava a La Coruña, teniendo en términos de Arteijo tan solo los puentes de Barrañán y Figueiroa.

  Las señales de pasados poderíos en más modernos tiempos las tenemos en los pazos de Anzobre (Armentón), de Oseiro, de Figueroa (Arteijo), y de Atín (Loureda) y los restos de la torre fortaleza de Suevos.

     El actual Municipio de Arteijo formó parte de la primitiva provincia de La Coruña, la más pequeña de las siete del reino de Galicia, con los cotos o jurisdicciones de Oseiro, Santa Cecilia (Morás) y Anzobre. Las feligresías de Arteijo, Pastoriza, Loureda, Lañas y Suevos, pertenecían al Coto de la Ciudad de La Coruña y las de Chamín y Monteagudo al de Erbocedo, en Bergantiños.

     A los descendientes del famoso Gómez Pérez das Mariñas perteneció el Señorío de la mayor parte de este territorio y la historia de tan ilustre familia está ligada íntimamente al mismo. Aparte del "Nobiliario" de Vasco da Ponte, donde se encuentran exactas y curiosas noticias y debe verse la documentada obra "Gómez Pérez das Mariñas y su descendencia", publicada en La Coruña en 1917 por nuestro estimado amigo César Vaamonde Lores. Por sucesiones y enlaces pasaron las propiedades de los Pérez das Mariñas a otras casas. Suevos pasó a la familia del Río; Figueiroa, a la de Navas, y Anzobre, a la de Gimonde, y hoy Puga.





(I).- Cuenta con 83 aldeas y 414 grupos inferiores y edificios aislados y 10.397 habitantes de derecho y 2.368 viviendas y 424 albergues.

(2).- En los "Derroteros de Costa" oficiales figuran nombres de playas y puntas que en el país no distinguen. Tal sucede en esta parte con las de Vela, Rexidoiro y Cándamo. Esta última nos hace recordar el "Jupiter Candamius" referente a una localidad  asturiana. También "Cándamo" se llamaba a cierto antiguo baile rústico.

Ningún comentario:

Publicar un comentario