martes, 1 de setembro de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (2ª parte)

 Hai uns días comezamos unha serie sobre a relación que Francisco Tettamancy, un dos grandes da nosa cultura, tivo coa parroquia de Morás (tes aquí a 1ª parte ao teu dispor:https://cronicasdearteixo.blogspot.com/2026/08/o-lugar-de-canzobre-e-francisco.html). Pois ben, nas Crónicas de Arteixo desta semana continuamos coa xeira sobre este persoeiro que percorreu a historia do século XIX do dereito e do revés ao tempo que amosaba o inmenso amor que tiña por Galicia, pola cidade da Coruña, pola comarca das Mariñas e por lugares da bisbarra coma o “noso” Canzobre, patria chica da familia da súa muller Gudelia Varela Alvarellos.

Panorámica actual do lugar de Canzobre

OS ARTIGOS SOBRE CANZOBRE

O cariño de Tettamancy cara o lugar de Canzobre non era pequeno, abofé! Seguramente, o feito de que a familia de súa sogra Ascensión fora de alí tivera moito que ver na elección dun dos pseudónimos cos asinou varios dos seus artigos: Xan de Canzobre.

Recentemente, grazas ao amigo Lois Anxo Ferreiro, tivemos a sorte de contactar con Charo Varela, bisneta de Francisco Tettamancy e Gudelia Varela que tivo a ben contarnos algúns detalles da historia da súa familia. “A que tiña o vínculo de orixe con Canzobre era Gudelia. Desde moza pasaba largas temporadas en Conxo, que foi onde morreu. Miña avoa Elvira foi a que se quedou vivindo con eles na casa, que de feito miña nai naceu en Sergude (Carral). Cando morreu Gudelia en 1924 Elvira e seus irmáns venderon as súas propiedades, entre elas as de Morás.”

Charo descoñece cal era a localización da casa que os seus antepasados tiñan en Canzobre. Sen dato algún que así o acredite, nós pensamos que pode tratarse da de Naia. Ollo: soamente é unha posibilidade que deixamos enriba da mesa. Sospeitamos isto porque, nun dos seus textos (que publicaremos na súa totalidade a vindeira semana), Tettamancy fai referencia a “la purísima agua de mi fuente de Canzobre”. Polo que nos contaron estos días durante o noso traballo de campo, parece ser que a única casa na que antigamente había fonte era precisamente na de Naia, unha fonte que segue estando alí na actualidade, no exterior do muro que linda co camiño público.

Probable localización de "la purísima agua de mi fuente de Canzobre"

Fora onde fora, o certo é que houbo un tempo no que Tettamancy, falecido en 1921, converteu a Canzobre nun dos seus “Parnasos” particulares e, seguramente, foi alí onde escribiu algúns dos artigos nos que este lugar da parroquia de Morás ten certo protagonismo. Uns artigos que imos compartir deseguido e na vindeira semana, na que publicaremos a terceira e última parte desta serie.

Comezamos cun texto que localizamos na edición do 9 de agosto de 1903 da Revista Gallega e que fora publicado previamente en La Idea Moderna de Lugo. No devandito artigo Tettamancy tíralle das orellas ao mismísimo Miguel de Unamuno (1864-1936):

DE SABIOS ES MUDAR DE CONSEJO
Don Miguel Unamuno es el espíritu constante de la contradicción: en sus amenas conferencias que se dignó darnos simultáneamente, hace poco tiempo en el teatro principal de esta ciudad y en la sala de fiestas del Circo de Artesanos, ha notado ese defecto la mayoría de la numerosa y escogida concurrencia que tuvo el gusto de oirlo; y aunque este, -el defecto- constituya un pecadillo venial, no por eso dejará la crítica de extremar su escalpelo y endilgar al sabio catedrático, de cuando en cuando, un cariñoso varapalo por si juzga oportuno enmendarse, concretando mejor sus pensamientos y reafirmarse en sus opiniones; por más que juzgo difícil la enmienda, por aquello de que “genio y figura hasta la sepultura”; y el carácter de Unamuno, como buen bascongado, tiene que demostrarlo, sino, dejaría de pertenecer a aquella raza turaniana de la que nos cuentan los etnógrafos, que fue modelo en evoluciones; y de aquí vengo a deducir que algo debe tocarles a nuestros políticos que nada de orejanos tienen y si mucho de inconscientes, aunque la mayor parte de ellos procedan de razas distintas.
Y en esa imperfección o falta natural que apuntó la opinión en D. Miguel, viene nuevamente a corroborarse en sus artículos que con respecto al modo de ser o habitat del gallego, se estampan en Los lunes de El Imparcial de Madrid, especialmente en el que responde al del 27 del actual.
Para juzgar la musa gallega como característica de quejillona, tubo a bien fijarse solamente en los sentidos Cantares de Rosalía Castro, que le proporcionaron unos cuantos coruñeses que, por muy ilustrados que sean, ignoran desde luego el progreso y adelantos de nuestra literatura: no leyó, no, a los poetas modernos Pondal, Curros, García Ferreiro, Lamas Carvajal, Núñez González, Florencio Vaamonde, Pereira, Pérez Ballesteros, Rodríguez González, Carré, Lugrís, Urbano González, Salvador Golpe, Manuel Castro López, Galo Salinas, Esparís, Tettamancy y tantos otros que cultivan con éxitos envidiables la poesía gallega en todos sus caracteres o clasificaciones, desde lo épico hasta lo lírico. De ahí, que nada de particular tiene el juicio equivocado que de ella formó Unamuno. Es cierto que la vida en muy corta para enterarse del movimiento intelectual que la humanidad produce, precisamente en estos tiempos en que se vive tan de prisa; pero es lo cierto también que nadie debe de hablar más que de aquello que entienda o de lo que sabe; porque como el proclama, la sinceridad ante todo.
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Para decirnos que la mayor parte del celtismo de los historiadores e investigadores regionales gallegos es una obsesión o “para faramalla y decoración con que cubrir y tapar los huecos del escenario de su historia” -la de Galicia- fúndase no sabemos en que fuentes: un atisbo muy feliz, quizá; pero con el que no podrán aquellos estar conformes…
Variaría de parecer, si se dignase el sabio catedrático posar sus ojos de paleontólogo y paleólogo por las páginas de los libros de nuestros eruditos, entre los cuales me permito apuntarle a Verea y Aguiar, Martínez de Padín, Vicetto -con toda su fantasía que encierra alguna verdad-, Villaamil y Castro, Barros Sivelo, Cuveiro Piñol, Federico Maciñeira, Murguía en su Historia y en su admirable Galicia, Andrés Martínez Salazar, Benigno Teijeiro Martínez, el “Boletín de la Comisión provincial de Monumentos arqueológicos” de Orense, que tanto se significa por descubrir y enseñarnos nuestro pasado; y singularmente, por último, nuestro Leandro de Saralegui y Medina que en sus Estudios sobre la época Céltica en Galicia, díjonos la última palabra de esta raza que tantos siglos dominó en nuestro suelo y que tantas huellas nos ha dejado de su bondadosa civilización.
Pero a renglón seguido surge la contradicción de Unamuno: “Hubo sin duda en tiempos, una civilización céltica de que aun quedan rastros y reliquias, leyendas que nutrieron la poesía medioeval, una religión con todos aquellos misterios druídicos y hasta un derecho que ha sido objeto de ahincados estudios…”
En que quedamos, ¿es faramalla o es una verdad, aunque esta no revista la categoría de un templo, la dominación secular de la raza céltica en Galicia? No se compagina el dictamen del sabio con el del sacerdote ferviente, propagador de la ciencia.
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Y continúa observando el notable filólogo:
“Buscar elemento céltico en el lenguaje gallego, puro latín casi todo el, es buscar chufas en el golfo…”
Otra nueva contradicción suya: este adverbio casi, viene a indicarnos que no se forma toda la lengua gallega de voces latinas; es decir, que no existe esa pureza latina más que aproximada; esto es, que ella -la lengua-, tiene mezcla también de voces célticas o germanas, que para el caso es igual; como la lengua inglesa no se compone exclusivamente de voces sajonas
Precisamente el apellido del que escribe estas líneas (Tettamancy refírese ao seu pseudónimo Xan de Canzobre) -y otros millares de nombres y de voces gallegas que pudiera citar- es de lo gallego más típico que se conoce, sin pizca de origen latino, ni por su radical Can -del sánscrito cvi, acrecer, propagar- ni por su terminación zobre. (1)
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Leyendo estos días un libro recientemente publicado -Iberos y bascos, de Pereira Lima- en un cuadro genealógico de razas y pueblos, colócannos a los españoles -entienda bien el señor Unamuno, a los españoles prescindiendo de los bascos- en la raza ariana, ramo “indo-europeo”, familia “helo-latina”.
Mas si de la raza ariana, o sea la matriz, arrancan los ramos pamiro europeo e indo-europeo, que ambos se refunden en las familias celtas, eslava, germánica, helo-latina e iraniana, es racionalmente lógico concebir, que todos los españoles, -a excepción de los bascos que a juicio de Pereira Lima no lo son-, proceden de un mismo origen, esto es, de una misma raíz; y de esta, como es también racional, proviene el tronco, y del tronco las ramificaciones subsiguientes como son los grupos; y de aquí, que el lenguaje gallego, contenga diversidad de voces exóticas del latín -que no son pocas- cuyo principio casi puede apreciarse, debido probablemente, a las diferentes emigraciones de todas esas razas que se sucedieron, y extendieron, por entonces, en nuestro territorio; secuela, a mi humildísimo entender, para que la lengua gallega no sea puramente latina… y sin casi.
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Y debemos alegrarnos, por lo que respecta a los gallegos, que el discreto escritor lusitano, coloque a sus paisanos y a los españoles, entre la familia helo-latina: lo que confirma que descendemos de una civilización adelantadísima; mientras que a los bascos, hácelos remontar de la raza turaniana, la primera que invadió Europa, con mucha anterioridad a la ariana. El basco, por virtud de esta clasificación derívase, pues, del ramo turaniano, familia euskariana, grupo guipuzcoano, similar del Kurilio-japónico, o sean los ainos, “una de las razas más inferiores que aun perduran en la humanidad”.
Por algún fundamento, llaman los paisanos del docto rector de la universidad salmantina, maquetos, a todos los de improcedencia basca, frase que pudiera ya traducirse de gente culta.
Como así nos la aplica, a los gallegos, el ilustre publicista, en sus hermosos artículos que viene publicando en El Imparcial; y como buen gallego y por la insignificante parte que pueda corresponderme, se lo agradezco de todo corazón.
XAN DE CANZOBRE
Julio 29- 1903
(De La Idea Moderna, de Lugo)


(1) Canzobre, lugar o aldea (rueiro) de la parroquia de Morás, término municipal de Arteijo, provincia de la Coruña. Compónese actualmente de 45 edificios, y hállase enclavado en el antiguo promontorio Artabro.


(...CONTINUARÁ)

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