martes, 1 de setembro de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (2ª parte)

 Hai uns días comezamos unha serie sobre a relación que Francisco Tettamancy, un dos grandes da nosa cultura, tivo coa parroquia de Morás (tes aquí a 1ª parte ao teu dispor:https://cronicasdearteixo.blogspot.com/2026/08/o-lugar-de-canzobre-e-francisco.html). Pois ben, nas Crónicas de Arteixo desta semana continuamos coa xeira sobre este persoeiro que percorreu a historia do século XIX do dereito e do revés ao tempo que amosaba o inmenso amor que tiña por Galicia, pola cidade da Coruña, pola comarca das Mariñas e por lugares da bisbarra coma o “noso” Canzobre, patria chica da familia da súa muller Gudelia Varela Alvarellos.

Panorámica actual do lugar de Canzobre

OS ARTIGOS SOBRE CANZOBRE

O cariño de Tettamancy cara o lugar de Canzobre non era pequeno, abofé! Seguramente, o feito de que a familia de súa sogra Ascensión fora de alí tivera moito que ver na elección dun dos pseudónimos cos asinou varios dos seus artigos: Xan de Canzobre.

Recentemente, grazas ao amigo Lois Anxo Ferreiro, tivemos a sorte de contactar con Charo Varela, bisneta de Francisco Tettamancy e Gudelia Varela que tivo a ben contarnos algúns detalles da historia da súa familia. “A que tiña o vínculo de orixe con Canzobre era Gudelia. Desde moza pasaba largas temporadas en Conxo, que foi onde morreu. Miña avoa Elvira foi a que se quedou vivindo con eles na casa, que de feito miña nai naceu en Sergude (Carral). Cando morreu Gudelia en 1924 Elvira e seus irmáns venderon as súas propiedades, entre elas as de Morás.”

Charo descoñece cal era a localización da casa que os seus antepasados tiñan en Canzobre. Sen dato algún que así o acredite, nós pensamos que pode tratarse da de Naia. Ollo: soamente é unha posibilidade que deixamos enriba da mesa. Sospeitamos isto porque, nun dos seus textos (que publicaremos na súa totalidade a vindeira semana), Tettamancy fai referencia a “la purísima agua de mi fuente de Canzobre”. Polo que nos contaron estos días durante o noso traballo de campo, parece ser que a única casa na que antigamente había fonte era precisamente na de Naia, unha fonte que segue estando alí na actualidade, no exterior do muro que linda co camiño público.

Probable localización de "la purísima agua de mi fuente de Canzobre"

Fora onde fora, o certo é que houbo un tempo no que Tettamancy, falecido en 1921, converteu a Canzobre nun dos seus “Parnasos” particulares e, seguramente, foi alí onde escribiu algúns dos artigos nos que este lugar da parroquia de Morás ten certo protagonismo. Uns artigos que imos compartir deseguido e na vindeira semana, na que publicaremos a terceira e última parte desta serie.

Comezamos cun texto que localizamos na edición do 9 de agosto de 1903 da Revista Gallega e que fora publicado previamente en La Idea Moderna de Lugo. No devandito artigo Tettamancy tíralle das orellas ao mismísimo Miguel de Unamuno (1864-1936):

DE SABIOS ES MUDAR DE CONSEJO
Don Miguel Unamuno es el espíritu constante de la contradicción: en sus amenas conferencias que se dignó darnos simultáneamente, hace poco tiempo en el teatro principal de esta ciudad y en la sala de fiestas del Circo de Artesanos, ha notado ese defecto la mayoría de la numerosa y escogida concurrencia que tuvo el gusto de oirlo; y aunque este, -el defecto- constituya un pecadillo venial, no por eso dejará la crítica de extremar su escalpelo y endilgar al sabio catedrático, de cuando en cuando, un cariñoso varapalo por si juzga oportuno enmendarse, concretando mejor sus pensamientos y reafirmarse en sus opiniones; por más que juzgo difícil la enmienda, por aquello de que “genio y figura hasta la sepultura”; y el carácter de Unamuno, como buen bascongado, tiene que demostrarlo, sino, dejaría de pertenecer a aquella raza turaniana de la que nos cuentan los etnógrafos, que fue modelo en evoluciones; y de aquí vengo a deducir que algo debe tocarles a nuestros políticos que nada de orejanos tienen y si mucho de inconscientes, aunque la mayor parte de ellos procedan de razas distintas.
Y en esa imperfección o falta natural que apuntó la opinión en D. Miguel, viene nuevamente a corroborarse en sus artículos que con respecto al modo de ser o habitat del gallego, se estampan en Los lunes de El Imparcial de Madrid, especialmente en el que responde al del 27 del actual.
Para juzgar la musa gallega como característica de quejillona, tubo a bien fijarse solamente en los sentidos Cantares de Rosalía Castro, que le proporcionaron unos cuantos coruñeses que, por muy ilustrados que sean, ignoran desde luego el progreso y adelantos de nuestra literatura: no leyó, no, a los poetas modernos Pondal, Curros, García Ferreiro, Lamas Carvajal, Núñez González, Florencio Vaamonde, Pereira, Pérez Ballesteros, Rodríguez González, Carré, Lugrís, Urbano González, Salvador Golpe, Manuel Castro López, Galo Salinas, Esparís, Tettamancy y tantos otros que cultivan con éxitos envidiables la poesía gallega en todos sus caracteres o clasificaciones, desde lo épico hasta lo lírico. De ahí, que nada de particular tiene el juicio equivocado que de ella formó Unamuno. Es cierto que la vida en muy corta para enterarse del movimiento intelectual que la humanidad produce, precisamente en estos tiempos en que se vive tan de prisa; pero es lo cierto también que nadie debe de hablar más que de aquello que entienda o de lo que sabe; porque como el proclama, la sinceridad ante todo.
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Para decirnos que la mayor parte del celtismo de los historiadores e investigadores regionales gallegos es una obsesión o “para faramalla y decoración con que cubrir y tapar los huecos del escenario de su historia” -la de Galicia- fúndase no sabemos en que fuentes: un atisbo muy feliz, quizá; pero con el que no podrán aquellos estar conformes…
Variaría de parecer, si se dignase el sabio catedrático posar sus ojos de paleontólogo y paleólogo por las páginas de los libros de nuestros eruditos, entre los cuales me permito apuntarle a Verea y Aguiar, Martínez de Padín, Vicetto -con toda su fantasía que encierra alguna verdad-, Villaamil y Castro, Barros Sivelo, Cuveiro Piñol, Federico Maciñeira, Murguía en su Historia y en su admirable Galicia, Andrés Martínez Salazar, Benigno Teijeiro Martínez, el “Boletín de la Comisión provincial de Monumentos arqueológicos” de Orense, que tanto se significa por descubrir y enseñarnos nuestro pasado; y singularmente, por último, nuestro Leandro de Saralegui y Medina que en sus Estudios sobre la época Céltica en Galicia, díjonos la última palabra de esta raza que tantos siglos dominó en nuestro suelo y que tantas huellas nos ha dejado de su bondadosa civilización.
Pero a renglón seguido surge la contradicción de Unamuno: “Hubo sin duda en tiempos, una civilización céltica de que aun quedan rastros y reliquias, leyendas que nutrieron la poesía medioeval, una religión con todos aquellos misterios druídicos y hasta un derecho que ha sido objeto de ahincados estudios…”
En que quedamos, ¿es faramalla o es una verdad, aunque esta no revista la categoría de un templo, la dominación secular de la raza céltica en Galicia? No se compagina el dictamen del sabio con el del sacerdote ferviente, propagador de la ciencia.
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Y continúa observando el notable filólogo:
“Buscar elemento céltico en el lenguaje gallego, puro latín casi todo el, es buscar chufas en el golfo…”
Otra nueva contradicción suya: este adverbio casi, viene a indicarnos que no se forma toda la lengua gallega de voces latinas; es decir, que no existe esa pureza latina más que aproximada; esto es, que ella -la lengua-, tiene mezcla también de voces célticas o germanas, que para el caso es igual; como la lengua inglesa no se compone exclusivamente de voces sajonas
Precisamente el apellido del que escribe estas líneas (Tettamancy refírese ao seu pseudónimo Xan de Canzobre) -y otros millares de nombres y de voces gallegas que pudiera citar- es de lo gallego más típico que se conoce, sin pizca de origen latino, ni por su radical Can -del sánscrito cvi, acrecer, propagar- ni por su terminación zobre. (1)
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Leyendo estos días un libro recientemente publicado -Iberos y bascos, de Pereira Lima- en un cuadro genealógico de razas y pueblos, colócannos a los españoles -entienda bien el señor Unamuno, a los españoles prescindiendo de los bascos- en la raza ariana, ramo “indo-europeo”, familia “helo-latina”.
Mas si de la raza ariana, o sea la matriz, arrancan los ramos pamiro europeo e indo-europeo, que ambos se refunden en las familias celtas, eslava, germánica, helo-latina e iraniana, es racionalmente lógico concebir, que todos los españoles, -a excepción de los bascos que a juicio de Pereira Lima no lo son-, proceden de un mismo origen, esto es, de una misma raíz; y de esta, como es también racional, proviene el tronco, y del tronco las ramificaciones subsiguientes como son los grupos; y de aquí, que el lenguaje gallego, contenga diversidad de voces exóticas del latín -que no son pocas- cuyo principio casi puede apreciarse, debido probablemente, a las diferentes emigraciones de todas esas razas que se sucedieron, y extendieron, por entonces, en nuestro territorio; secuela, a mi humildísimo entender, para que la lengua gallega no sea puramente latina… y sin casi.
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Y debemos alegrarnos, por lo que respecta a los gallegos, que el discreto escritor lusitano, coloque a sus paisanos y a los españoles, entre la familia helo-latina: lo que confirma que descendemos de una civilización adelantadísima; mientras que a los bascos, hácelos remontar de la raza turaniana, la primera que invadió Europa, con mucha anterioridad a la ariana. El basco, por virtud de esta clasificación derívase, pues, del ramo turaniano, familia euskariana, grupo guipuzcoano, similar del Kurilio-japónico, o sean los ainos, “una de las razas más inferiores que aun perduran en la humanidad”.
Por algún fundamento, llaman los paisanos del docto rector de la universidad salmantina, maquetos, a todos los de improcedencia basca, frase que pudiera ya traducirse de gente culta.
Como así nos la aplica, a los gallegos, el ilustre publicista, en sus hermosos artículos que viene publicando en El Imparcial; y como buen gallego y por la insignificante parte que pueda corresponderme, se lo agradezco de todo corazón.
XAN DE CANZOBRE
Julio 29- 1903
(De La Idea Moderna, de Lugo)


(1) Canzobre, lugar o aldea (rueiro) de la parroquia de Morás, término municipal de Arteijo, provincia de la Coruña. Compónese actualmente de 45 edificios, y hállase enclavado en el antiguo promontorio Artabro.


(...CONTINUARÁ)

martes, 25 de agosto de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (1ª parte)

Francisco Tettamancy foi un dos grandes da nosa cultura. Percorreu a historia do século XIX do dereito e do revés ao tempo que amosaba o inmenso amor que tiña por Galicia, pola cidade da Coruña, pola comarca das Mariñas e por lugares da bisbarra coma o “noso” Canzobre, patria chica da familia da súa muller Gudelia.

Panorámica actual do lugar de Canzobre

Recentemente tivemos a sorte de localizar diversas informacións sobre a relación deste ilustre persoeiro coa parroquia de Morás. Como Tettamancy é un verdadeiro referente para un servidor (algo terá que ver no conto o feito de que era o padriño do meu admirado Urbano Lugrís), xa podedes imaxinar a emoción que sentimos de poder asocialo por fin co noso municipio. Sobre a súa arteixanía falaremos ao longo das próximas semanas nestas Crónicas de Arteixo.

Francisco Tettamancy Gastón nace na Coruña o 10 de outubro de 1854 no seo dunha familia con orixes na cidade italiana de Como. Orfo de pai, viuse na obriga de emigrar de moi novo á Arxentina, aínda que segundo o que contaba o seu compadre Carré Aldao “o cariño da nai e da terra” decontado o traerían de volta para A Coruña. Xa na cidade herculina entrou a traballar como funcionario administrativo nos departamentos ou negociados da Deputación Provincial, traballo que desempeñou durante o resto da súa vida, compaxinando esta ocupación coa súa paixón pola historia e a literatura.

En xaneiro de 1885 casa con Gudelia Varela Alvarellos, moza nada na Coruña o 28 de setembro de 1863 que era filla do comerciante herculino Wenceslao Varela Solís (1836-1869) e de Ascensión Alvarellos Pita (1837-1902).

Os pais de Ascensión eran Santiago Alvarellos Catoira (1801-1862) e María Dolores Josefa Antonia Pita Infante (1808-1867). Sobre o proxenitor tiñamos datos que indicaban que era “dulcero” e que nacera na parroquia de Morás pero, iso si, descoñecíamos o lugar concreto no que viñera ao mundo, aínda que intuíamos que se trataba de Canzobre. Para aclarar as nosas sospeitas solicitámoslle axuda a Carlos Villar, gran coñecedor de cada un dos recunchos da parroquia de Morás e da súa historia.

-Non sabía desa relación de Tettamancy con Morás, Xabier. Non te preocupes, heiche de mirar nas escrituras que teño eu na casa e tamén consultarei os libros parroquiais con don Manuel, o párroco de Morás-, díxonos Carlos.

Coa súa habitual cortesía, días despois recibimos unha chamada telefónica súa e confirmounos que efectivamente o avó de Gudelia, Santiago Alvarellos Catoira, nacera en Canzobre en 1801. “E si, tal e como me contaras, os pais deste home eran Antonio Alvarellos, natural de San Cristobal das Viñas e Josefa Catoira, natural de Morás, nacida tamén en Canzobre”. Ademais, Carlos Villar tamén nos deixou unha xoia a maiores decíndonos que outro dos grandes desa época, Uxío Carré Aldao, tiña algún tipo de relación con Morás. “Eu teño algunha escritura de propiedade na que aparece por aí o seu nome. Xa che mirarei con calma.

Así pois, a raíz do seu matrimonio con Gudelia ía nacer a relación de Tettamancy co municipio de Arteixo. De feito, un dos seus pseudónimos era o de Xan de Canzobre, indicador do cariño que sentía pola terra da familia da súa muller. Sobre isto profundizaremos nas próximas semanas.

Revista Gallega, 9 de agosto de 1903, páx. 3

Francisco e Gudelia ían ser pais de nove fillos: Victoria, Ascensión, Leopoldo Wenceslao, Amalia Isabel, Elvira, Amalia, Emilio, Gudelia e Ramona Tettamancy Varela.

En 1899, xa con 45 anos, o noso protagonista obtén o título de profesor mercantil na Escola Superior de Comercio da Coruña, cunha meritoria memoria de grao sobre a historia comercial da vila que estará na base dunha das súas obras máis celebradas: Apuntes para la historia comercial de La Coruña.

Discípulo de Manuel Murguía e parente político e íntimo amigo de Carré Aldao, Tettamancy participou con regularidade nos célebres faladoiros da Cova Céltica, que se desenvolvían polas tardes nos locais da Libraría Rexional do seu compadre Carré, nucleados, desde o seu traslado á Coruña, arredor da figura do noso ilustre Manuel Murguía. Na Cova Céltica ideáronse numerosas iniciativas a prol do Rexurdimento político e cultural de Galicia.

Imaxe tomada na Coruña en outubro de 1904. De pé, e de esquerda a dereita: Uxío Carré Aldao, Florencio Vaamonde, Francisco Tettamancy e Eladio Rodríguez González. Sentados, na mesma orde: José Ogea, Manuel Murguía, Manuel Curros Enríquez e Andrés Martínez Salazar.

O noso homenaxeado formou parte da redacción do importante xornal rexionalista coruñés Revista Gallega que dirixía Galo Salinas. Co seu propio nome ou con pseudónimos como Xan de Canzobre ou Fuco de Tabeayo asinou artigos (tanto en prosa galega como castelá) e poesías (sempre en galego) en moitas publicacións da Coruña, de Galicia, de España e da emigración galega en América.

Tettamancy tamén foi vogal da asociación rexionalista Liga Gallega na Cruña e un destacado impulsor do monumento aos Mártires da Liberdade que se levantou en Carral por iniciativa desta organización. A súa relación con Carral foi grande, abofé, xa que tivo casa en Sergude. Ademais, á parte de asinar varios dos seus textos co pseudónimo de Fuco de Tabeayo e de escribir sobre o castro de Cañás (San Xián de Sergude, San Martiño de Tabeaio e Santa Baia de Cañas son tres das oito parroquias que conforman o municipio carralés), na súa produción literaria destacan o poema ‘Abril 1846’ e os libros ‘Os mártires de Carral’ e ‘A revolución galega de 1846’.

Monumento aos Mártires de Carral

En 1904 constituíu, con outros 42 socios, a Asociación da Prensa da Coruña, e foi membro fundador e numerario da Academia Galega, institución na que estivo ata a súa morte.

Na sede da xa denominada Real Academia Gallega en maio de 1916 tivo lugar a reunión constituínte da Hirmandá de Amigos da Fala da Coruña, primeiro xerme das Irmandades da Fala, achándose entre os asistentes á mesma Antón e Ramón Villar Ponte, Uxío Carré Aldao, Florencio Vaamonde, Manuel Lugrís Freire, Luís Porteiro Garea (seu irmán Santiago era cura de Sorrizo nese intre, tema que trataremos no futuro nestas Crónicas de Arteixo), Manuel Bonet ou, entre outros, o noso admirado Francisco Tettamancy, que participaría, entre outras actividades, no histórico mitin galeguista celebrado en Lugo o 28 de xaneiro de 1917.

Entre outros méritos, tamén foi correspondente da Real Academia de Historia e da Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, e condecorado por outras varias institucións.

Francisco Tettamancy

Personaxe moi apreciado no ambiente cultural do seu tempo, Francisco Tettamancy finou na Coruña o 15 de maio de 1921. O seu enterro constituiu unha extraordinaria manifestación de dó cidadán. A súa viúva Gudelia ía falecer en Conxo tres anos máis tarde, o 22 de agosto de 1924. En 1962 a cámara municipal coruñesa outorgaría o nome de Francisco Tettamancy a unha rúa do popular barrio dos Mallos. Naquel intre aínda vivían tres dos seus nove fillos: a maior Victoria (1885-1974) e as dúas máis pequenas, Gudelia (1899-1970) e Ramona (1900-1970).

OBRAS EN LINGUA GALEGA

Ademais de artigos e poemas na prensa, Tettamancy publicou en galego varios libros de poesía e ensaio:

- Enredadas. Poesías (1902): Librería Rexional de Euxenio Carré, A Cruña.

- O castro de Cañás; Diego de Samboulo (Lenda histórica). Poemetos (1903): Libreiría Rexional de Euxenio Carré, A Cruña – Tipografía de Xan A. Menéndez, Lugo.

- Boicentril. O druidismo e o celtismo gallegos. A Epopeya irlandesa (1912): Imprensa e Fotograbado de Ferrer, A Cruña.

- Victor Said Armesto (Traballo leído na noite do 3 de agosto de 1917, con motivo do homenaxe consagrado pol-a “Irmandade da Fala” na Cruña para honral-a memoria de tan ilustre escritor. C’unha folla de Murguía, e un colofón de Carré Aldao) (1917): Imprenta Obreira, A Cruña.

- O castro de Cañás (Boicentril) (1919): 2ª ed. corr. e aum., en !Terra a nosa! Supremento de El Noroeste (20/2/1919), vol. 2, A Cruña.

OBRAS EN LINGUA CASTELÁ

En español publicou, ademais de artigos xornalísticos, varias monografías históricas sobre temas galegos:

- Apuntes para la historia comercial de La Coruña (1900): Tipografía El Noroeste de J. Fdez. García – Librería Regional de E. Carré Aldao, A Coruña.

- La revolución gallega de 1846 (1908): Librería Regional de E. Carré, A Coruña.

- Britanos y galos (Páginas de la Guerra de la Independencia) 1808-1809 (1910): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- Batallón Literario de Santiago: Diario de campaña (años 1808 al 1812) (1910): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- Los Mártires de Carral (1912): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- La torre del homenaje del castillo de Villalba (1913): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- La torre de Hércules. Impresiones acerca de este antiquísimo faro bajo su aspecto histórico y arqueológico (1920): Litografía e Imprenta Roel, A Coruña.

Non chegou a publicar completa unha outra monografía, Rianjo-Altamira, da que adiantou varios capítulos en diferentes xornais.

(...CONTINUARÁ)

martes, 18 de agosto de 2026

A PARROQUIA DE ARMENTÓN NO DICIONARIO XEOGRÁFICO DE SEBASTIÁN MIÑANO (1826-1829)

Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal é unha magna obra composta por once volumes que foi publicada entre 1826 e 1829. 

O autor deste dicionario foi o relixioso e escritor afrancesado español Sebastián de Miñano y Bedoya (Becerril de Campos, Palencia, 1779-Baiona, Francia, 1845), nun principio defensor dos ideais liberais, aínda que máis tarde pasou a simpatizar co bando dos absolutistas moderados. Aio do infante Luis de Borbón (1795), cando este accedeu ao arcebispado de Sevilla pasou a desempeñar o cargo de primeiro oficial da súa secretaría (1799) e, entre 1801 e 1804, íase ocupar dos asuntos do cardeal de Borbón na corte.

No momento no que as tropas francesas invadiron España, Miñano acompañou ao xeneral Castaños na súa entrada en Madrid (agosto de 1808), mais posteriormente non só ía recoñecer a José I Bonaparte, senón que se converteu nun dos conselleiros íntimos do novo monarca. Coa caída deste tivo que emigrar a Francia, onde permaneceu ata 1816, que foi cando puido regresar a Madrid xunto con outros afrancesados.

Durante a época constitucional colabora en El Censor. A súa visión sobre a problemática política do seu tempo aparece reflexada en Lamentos políticos de un pobrecito holgazán (1820), que, xunto con Historia de la revolución de España de 1820-1823 por un testigo ocular (1824), escrita en francés, e o seu Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal (1826-1829), constitúen o máis sobresaínte da súa obra.

A edición do seu monumental dicionario, no que recolle datos sobre as diferentes divisións relixiosas ou administrativas do estado, así como dos núcleos de poboación, serviríalle para gañar un sillón na Academia de Historia en 1825. Con todo, este éxitoso traballo tivo as súas luces e as súas sombras xa que polemizou sobre as insuficiencias da obra co xeógrafo Fermín Caballero, quen lle reprochaba a Miñano que as principais fontes de información seguían sendo, como en tempos de Felipe II, os cregos. Ante as recriminacións de Caballero, Miñano defendeuse dicindo, en alusión aos curas párrocos, que… “á cada uno de los cuales he escrito separadamente, pidiéndoles nociones ciertas y positivas de sus respectivos pueblos y de los inmediatos”, cregos aos que Miñano agradeceu a súa axuda, o mesmo que ao director da Real Academia da Historia, Martín Fernández de Navarrete, e ao censor Juan Agustín Ceán Bermúdez.

Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal ten unha importancia extraordinaria para o mundo da investigación xa que ofrece unha completa visión de como era o país naquela época. 

Malia a que o seu colaborador na zona pouco se estendeu coas súas informacións, deseguido transcribimos o que Sebastián Miñano y Bedoya escribiu inicialmente sobre a parroquia de Armentón nos primeiros tomos do dicionario: 

ARMENTON (SAN PEDRO DE),

Aldea Secular de España, en Galicia, provincia de la Coruña, jurisdición de Anzobre. Juez Ordinario, 84 vecinos, 318 habitantes, I parroquia situada cerca del mar, en la carretera que conduce desde Verdillo á la Coruña; confina con los pueblos de Arteijo, Lañas, Lestón, Larín y Villaboa. Produce trigo, maiz, habas, pastos y ganados. Contribución 1030 reales 28 maravedís.

Á parte do texto anterior, o noso protagonista escribiría a maiores (con algún que outro erro de imprenta) o seguinte suplemento no Tomo XI do seu dicionario:

Armentón (San Pedro de): Tiene 379 habitantes. Pertenece al arzobispado de Santiago y arciprestazgo de Faro, y su parroquia se compone de las Aldeas de Anzobre, Armentón de Arriba, Armentón de Abajo, Barreiros, Campolongo, Castro, Crueslla, Corredoira, Follezos, Gata, Gesteira, Grela, Monte y Rorís. 
Panorámica actual do lugar do Castro

Aproveitamos a ocasión para transcribir tamén o que Sebastián Miñano y Bedoya conta no seu popular dicionario xeográfico sobre a antiga Xurisdición de Anzobre:

Jurisdicción secular de España en Galicia, provincia de la Coruña, arzobispado de Santiago. Se compone de 2 feligresías que son: San Pedro de Armentón y San Esteban de Larín en cuyos artículos respectivos puede verse su población, situación, producción y demás circunstancias. Dista 2 ½ leguas de la capital y 7 de Santiago.

martes, 11 de agosto de 2026

ANTÓN SEOANE, MILLADOIRO E A PASTORIZA DE MAITE GONZÁLEZ

 Nesta bitácora xa temos falado en diversas ocasións da Romaría Galega que se celebrou en Pastoriza durante varios anos das décadas dos oitenta e dos noventa. E no seu momento tamén lle fixemos unha pequena homenaxe a aquel grupo de rapaces da parroquia que se facían chamar A Nova Mocidade, mozos e mozas que foron quen de situar a súa querida Pastoriza no mapa cultural da Galicia da época.

Cada ano, a Romaría Galega constituía algo único no Concello de Arteixo ao pasar por Pastoriza grupos e artistas profundamente ligados ao rexurdir da cultura e da música da terra como Fuxan Os Ventos, Milladoiro, Cantigas da Terra, Amancio Prada, Pucho Boedo, Os Tamara, Emilio Cao, ou Manuel María, nomes aos que lles hai que sumar unha longa ringleira de participantes como Saraivas, Outeiro, Ana Kiro, Os da Veira do Monte, Os Zoqueiriños, Cumbre, Eidos, NHU, Sementeira, Raíces, Manolo Bello, Pao, Troco, O Xestal, Henrique Paisal, Airiños, Doa, María Manuela e Miguel, Pablo Quintana, Brétema, Fiadeiro, Brath…

A primeira edición da Romaría Galega de Pastoriza celebrouse en agosto de 1980, nun momento no que o seu irmán do norte, o Festival de Ortigueira (naquel entón chamado Festival Folclórico Internacional do Mundo Celta) xa levaba dous anos de vida.

Un dos participantes da primeira edición de Ortigueira foi Antón Seoane (Ferrol, 1949), un dos artífices da recuperación da zanfona no repertorio musical galego. Seoane compartira cartel con Rodrigo Romaní, a Escola de Gaitas de Ortigueira e Faíscas do Xiabre. Seoane e Romaní xa levaban certo tempo traballando xuntos na idea de crear o grupo Milladoiro. Así o farían e ao pouco, froito do seu traballo, publicaban coa colaboración de Xosé V. Ferreirós o disco “Milladoiro”, que ía recibir o Premio da Crítica en 1978.

Portada do disco "Milladoiro" de Antón Seoane e Rodrigo Romaní

Ao ano seguinte Xosé V. Ferreirós, Nando Casal e Ramón García Rei que formaban “Faíscas do Xiabre”, grupo de música tradicional nacido á beira do Ulla, en Catoira, que deixou un fermoso disco titulado “In Memoriam”, uníanse a Antón Seoane e a Rodrigo Romaní. Pouco despois, a banda pasaba de cinco a sete integrantes coas chegadas de Xosé A. Méndez e de Laura Quintillán (violinista en 1979-80), a quen substituiría posteriormente Michel Canadá.

Cando Milladoiro comezou o seu traballo tivo varias fontes de documentación, unha era a tradición oral, os vellos músicos que aínda estaban en activo e que mantiñan unha relación con parte dos integrantes da banda. De aí recolleron os primeiros temas acompañados dunha literatura que, naquela altura, estaba deixada da man de Deus. Deste xeito, sen estar seguros da resposta pública, comezaron a ensaiar e forxaron “A Galicia de Maeloc”, disco publicado polo selo galego Ruada en 1980.

Portada de "A Galicia de Maeloc", primeiro disco de Milladoiro

Un servidor ten a sorte de posuír este disco. Grazas a Víctor Iglesias, director da Escola Municipal de Música de Arteixo, souben que no su interior había unha foto tomada en Oseiro a finais do século XIX. Esa imaxe, con certeza unha das máis antigas tomadas en Arteixo, xa a vira tempo atrás nas redes sociais. Pero o conto cambiaba ben ao vela de cerca, abofé. A primeira vez que tiven o disco nas mans recoñezo que quedei pampo co poderío desa imaxe do interior. 62 cms de largo x 31 de ancho de pura emoción que te transporta a outra dimensión. Polo que figura no disco, trátase dun casamento celebrado en Oseiro en 1888 no que posan máis de corenta persoas cos noivos, entre elas Aurelia González Sánchez, que é a cativiña que aparece na ringleira inferior cun pano na cabeza.

Foto cedida por Maite González para o disco de Milladoiro "A Galicia de Maeloc"

Aurelia, falecida en 1961 aos 78 anos, era un dos cinco fillos que tiveron Generoso González Mes (alcalde de Arteixo en tres ocasións que era natural de Oseiro e que cremos que é o señor de chapeu sentado á esquerda da imaxe) e Amalia Sánchez Vázquez.

Generoso González Mes (Foto cedida in memoriam pola súa neta Teresa Barba González)

Co transcorrer dos anos Aurelia casou e estableceuse en Pastoriza, onde tiña tenda e estanco co seu marido, Ramón Barba, na Praza do Igrexario. Un negocio que foi inmortalizado en máis dunha ocasión por Pedro Ferrer (1870-1939), pioneiro dos fotógrafos galegos que tiña o seu local na rúa Real 61, onde emprendera unha fecunda labor empresarial que abarcaba todo arredor da impresión e da edición.

Imaxe tomada a principios do século XX por Pedro Ferrer. Ao fondo, a tenda de Ramón Barba e Aurelia González (Foto cedida in memoriam por Maite González)

Aurelia, a cativiña do pano da foto, faleceu en 1961 aos 78 anos de idade:

“En su casa de Pastoriza falleció ayer doña Aurelia González Sánchez viuda de don Ramón Barba, señora que disfrutaba de profundos y generales afectos por las relevantes virtudes que la adornaban.
Su sepelio, que se verá muy concurrido, está señalado para las cinco de la tarde de hoy en el cementerio de aquella parroquia.
Hacemos presente nuestro pésame más sentido a los hijos1 y demás familia de la finada, por pérdida tan sensible.2 
Aurelia González Sánchez na súa casa de Pastoriza (Foto cedida in memoriam por Teresa Barba González)

Aurelia coa súa filla Teresa na súa tenda de Pastoriza (Foto cedida in memoriam por Teresa Barba González)

Aurelia coa súa filla Teresa diante da súa tenda, situada na Praza do Santuario de de Pastoriza (Foto cedida in memoriam por Teresa Barba González)

A súa filla Teresa, “Teresa a Estanqueira”, que casara co militar Manuel González Mosquera, foi a que continuou co negocio, ao tempo que atendía e criaba a Maite, a única filla que tivo o matrimonio.

Chegado o momento de abandonar o niño familiar de Pastoriza, Maite González Barba voou cara Compostela para estudar na USC o grado de Traballo Social. 

Pastoriza, anos 60

En 1973 a moza pastoricense ía coñecer ao que foi o seu compañeiro ata o último dos seus días. Coincidiran no Sanatorio de Conxo, onde ela era Traballadora Social e el Psiquiatra. ¿Quen era el? Pois era o admirado Antón Seoane, que estudara a carreira de medicina na USC e en 1972 especializárase en psiquiatría.

Maite foi testemuña en primeira liña da traxectoria musical da súa parella que, entre 1973 e 1978, colaborou en varios proxectos con outros músicos galegos como Emilio Cao ou, como xa dixemos anteriormente, Rodrigo Romaní e o grupo “Faíscas do Xiabre”. Naquela altura Antón tamén era membro do Movemento popular da canción galega, nacida en 1973 tras a disolución da agrupación Voces ceibes e que durante a súa breve traxectoria reinvidicou a recuperación da cultura e da música tradicional galega nun convulso ambiente social e político durante os últimos anos do réxime franquista.

Emilio Cao e Antón Seoane en 1975 (Editorial Galaxia)

Xa con Milladoiro formado, en 1979 os integrantes do grupo andaban á procura dunha fotografía para o interior do disco “A Galicia de Maeloc”. Foi aí cando Maite González dixo:

-Rapaces, eu teño a foto que precisades!

E efectivamente esa fotografía é na que aparece sendo moi nena Aurelia González Sánchez, avoa materna de Maite, a moza de Antón Seoane. Unha imaxe na que se pode ler: “Boda en Oseiro (Arteixo) no ano 1888. Foto cedida por Maite González”.

En Oseiro, diante da casa na que foi tomada a foto que aparece no disco de Milladoiro "A Galicia de Maeloc" (Brais Maceiras)

En 1980 Milladoiro saca o seu segundo álbum, “O Berro Seco”. O tema 4 da cara B do disco titúlase A Furoca. Dada a relación que Antón xa tiña naquel intre con Pastoriza, sospeitábamos que se podía tratar da aldea existente nesta parroquia. Tivemos a fortuna de contactar con el hai varias semanas e confirmounos as nosas sospeitas iniciais: “A Furoca é unha composición miña adicada expresamente a esa aldea, xa que cando viaxaba con Maite a Pastoriza chamábame moito a atención. Lugar de enigma e misterio, empezando polo seu nome”, díxonos Antón Seoane.

Panorámica actual da Furoca, que é a aldea que se ve na parte inferior da fotografía

Tal e como xa contamos ao inicio desta crónica, naquel ano de 1980 a Romaría Galega de Pastoriza celebraba a súa primeira edición coa participación de “Cumbre”, grupo coruñés que actuaron no Festival Intercéltico de Lorient; e “Saraibas”, banda de San Saturniño formada en 1978. Á parte, tamén participaron noutra modalidade musical o grupo local “Ozono” e os vigueses “Outeiro”, pioneiro do Jazz Rock en Galicia.

A segunda edición da Romaría Galega de Pastoriza, celebrada entre o 8 e o 18 de agosto de 1981, foi verdadeiramente espectacular. Por alí pasaron Amancio Prada, Emilio Cao, Os Xeitosiños, Os da veira do monte, Sementeira, A Roda, O Xestal, Raices, Ana Kiro, Os Rueiriños e Milladoiro, que actuou o último día. Aquela actuación fora moi especial para Antón Seoane xa que tocaba por primeira vez na patria chica da súa parella Maite González, coa que casaría polo civil na Coruña en novembro dese ano 1981.

Milladoiro volvería a Pastoriza en dúas ocasións máis: 1984 e 1992. Entre medias, a súa versatilidade, demostrada non só nos seus traballos, senón noutras producións e colaboracións, íalles servir para gañar o Goya á mellor música orixinal na primeira edición dos Premios Goya en 1986 pola banda sonora orixinal da película “La mitad del cielo”, de Manuel Gutiérrez Aragón.

Revista das Festas de Pastoriza do ano 1984

Programación da V Romaría Galega, celebrada en Pastoriza en agosto de 1984

A historia posterior de Milladoiro é sobradamente coñecida. Á parte de estar considerado como un dos grupos de música celta máis valorados internacionalmente, tocou con The Chieftains en numerosas ocasións.

Para darlle xeito a esta crónica, ao longo das últimas semanas cruzamos numerosos WhatsApp´s con Antón Seoane, que nos contou que a súa relación con Pastoriza foi grande ata que a súa compañeira Maite deixou de existir.

Autor, entre outras, da canción “Foi coma un soño”, tema central da longametraxe “O lapis do carpinteiro”, Seoane foi integrante de Milladoiro ata o ano 2013. Ademais, tamén é produtor de diversos proxectos musicais.

Poñémoslle a rama a esta crónica falando da vertente literaria do noso protagonista, que comezou con Conxo: manicomio e morte, obra colectiva pioneira na análise da institución psiquiátrica no noso país, que é da autoría de A. Alot, J. Liñero, R. Tato, L. Torrent e do propio A. Seoane, publicada en 1977 pola editorial Xistral (Monforte de Lemos). Posteriormente, Antón publicaría Faustino Santalices: Investigador, gaiteiro e zanfonista (Ir Indo Edicións, 2011); De Voces Ceibes a Milladoiro (Editorial Galaxia, 2014); Avelino Cabezas e os seus irmáns (Editorial Galaxia, 2023); e xa neste 2026 polo que transitamos publicou coa Editorial Laiovento o libro Cando chegou a noite. A finitude do ser e a morte digna, que toma como referencia a experiencia vital da pastoricense Maite González, muller do autor, para reflexionar sobre as decisións que rodean o final da vida, a autonomía persoal e a importancia do acompañamento médico e humano en situacións irreversibles.

Antón Seoane na actualidade (Edicións Laiovento)

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1 Manuel, Generoso, Teresa e Ramón Barba González.

2 La Voz de Galicia, 21 de outubro de 1961, p. 8.