martes, 8 de setembro de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (3ª parte e fin)

 En 1904, ao ano seguinte de que Francisco Tettamancy publicara o artigo que compartimos nas Crónicas de Arteixo da semana pasada, o escritor e historiador pontevedrés Celso García de la Riega (1844-1914), considerado o iniciador e impulsor da teoría galega de Colón, publicaba Galicia Antigua. Discusiones acerca de su geografía y de su historia, obra de carácter erudito que xerou intensas polémicas historiográficas a causa do seu método hipersubxectivo e das súas conclusións conxecturais.

Como era de agardar, Tettamancy estaba en total desacordo con algunhas das teorías que aparecen na devandita obra. E así o expresou en diversos artigos publicados nos medios galegos da época onde, tratando sobre estas discrepancias con García de la Riega, volve a poñer a Canzobre como exemplo das desavinzas co historiador pontevedrés:

Francisco Tettamancy

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

‘Galicia Antigua’

La elogiada obra del señor García de la Riega está siendo objeto de una interesante polémica, tan útil como provechosa.

Nuestro amigo, el conocido publicista coruñés D. Francisco Tettamancy, escribió un artículo bibliográfico, que facilmente recordarán los lectores de EL CORREO, ocupándose en la labor del erudito historiador pontevedrés; y este ha contestado, obligando, a súa vez, a nuestro diligente amigo a intervenir en el debate, escribiendo la réplica siguiente:

(…) Es natural que siendo mi sabio y cariñoso amigo el Sr. Murguía un consumado celtófilo (cuidado, señor cajista, no confunda celtófobo, como confundió en mi anterior artículo, grecofobia, por grecofolia), no se concretó a achacar a los celtas la música dulcísima, sinó que se ha extendido a donarla a los gallegos por subsiguiente herencia. Al menos así lo entiendo yo, aunque sea a la ligera; y la paradoja, por consecuencia, no la veo por ninguna parte, como la palpa el señor la Riega.

Y puesto que tanto puntualiza en su refutación este apreciable publicista, huélgome yo también en significarle que si el erudito marqués de Valmar encontraba en el lenguaje galaico, grandes afinidades con el provenzal, este último, en mi humildísimo entender, opino que no sería un lenguaje espontáneo, como tampoco lo ha sido el griego; y que los accidentes indígenas del primero como secuela de su natural morfología, vendríase formando de otras lenguas anteriores, hasta el estado en que apreció literariamente en los siglos XII, XIII y XIV, y que por desgracia en el XIX y en el actual, tan lastimosamente la maltratan mucho de los… que la cultivan!

Y a propósito de las teorías grecófilas y romanófilas; mire V., señor de la Riega.- mi primer apellido Canzobre (lugar de la parroquia de Morás, ayuntamiento de Arteijo, provincia de la Coruña); y mi segundo Sergude, parroquia del de Carral en la propia provincia, hay varios nombres iguales en esta, ¿tienen ambos apellidos alguna influencia helénica o latina?

Canzobre dicen los etimologistas que su radical Can previene del sanscrito Svi (propagar, acrecer); y Sergude que, es una voz compuesta genuinamente germana: Ser (muy) gude (bueno), muy bueno.

Y nombres de la índole que por casualidad acaban de ocurrírseme tenemos tantos en nuestras poéticas mariñas!…

Y váyale V. con estas apreciaciones a su inteligente competidor V. García de Diego, romanisto convencido, que en Diario de Pontevedra del 17 del actual, por hacer arrancar todo el idioma gallego, del latín, indica: “Por especial pronunciación del latín, petra hizo el PROVENZAL peira y el frances piérre1.

As discrepancias entre eles seguían tendo eco nos medios da época, con réplicas do un e do outro. Curiosamente naquel ano de 1905 García de la Riega, que fora nomeado membro fundador da Real Academia Galega, renunciaba ao pouco tempo ao honorífico cargo por mor, parece ser, das súas profundas desavinzas con Murguía.

Poñémoslle a rama a esta crónica cun novo artigo publicado por Tettamancy na revista Galicia no verán de 1906 no que Canzobre volve a ter protagonismo na defensa das súas ideas sobre a orixe dalgúns dos nosos topónimos.

La reimpresión del segundo tomo de la “Historia de Galicia” por D. Manuel Murguía y… D. Celso García de la Riega

III

Concluía mi anterior artículo demostrando que mi buen amigo el señor García de la Riega desconoce totalmente los autores más significados y de mayor autoridad que trataron de nuestros celtas -los celtas gallegos- ; y como el no se funda más que en lo que dijeron Joaquín Costa y Martins Sarmento, únicos historiadores que a mi juicio leyó, procura desfigurar y tergiversar como con frecuencia tergiversa, los textos y referencias de los que el señor Murguía y yo hemos tenido la curiosidad natural de examinar, aquel con su pericia, los talentos y las sindéresis que le abona; y yo con las aficiones que Dios me ha dado para conocer el pasado de mi tierra.

El señor García, ajusta su criterio a su idiosincrático capricho: valeat quantum valere potest.

D. Celso nos endilga en la refutación que hace en el periódico republicano, este peregrino razonamiento:

“Es cosa de sospechar que Begollet (?), reproduce el primitivo concepto de voces celtas o hiperboreas los pueblos occidentales de los primeros y septentrionales de los segundos. Para el criterio de nuestros celtistas no puede ser más estrambótica la cita de Begollet”.

Si fuera yo a valerme de la argumentación de mi caro amigo, invertiría todo el presente artículo en garabatear con la pluma una latosa fantasía entre el imaginario Begollet que para el señor García le es tan conocido, y el BARÓN DE BELLOGUET autor del magistral trabajo Ethnogime gauloise, obra que ni al través de sus antiparras sabe D. Celso que existe; porque de saberlo no se atrevería a dudar de lo que reafirma BELLOGUET, no yo me atrevería a estampar en La Voz de Galicia apreciaciones paradógicas.

¿Con qué no es chifladura la de usted atribuir etimologías bascas a nombres locales de Galicia, aunque rebusque el símil entre Acilleiro y Acillona; Allego y Allegui; Amallo y Amallobiela; Aranza y Aranzabal, etc., etc.?

¿Y entonces las que yo cité en mi precedente artículo tomadas de la reimpresión del tomo del señor Murguía como Espá y Spá; Narbo y Narbasos; Arros y Arras; Loira y Loire; Barbanza, Barbantes y Barbanzon; Ortoño y Dordogne etc., etc., etc. ¿qué son para el señor García?

Y quiere más el señor García para que se convenza si podría citarle miles de nombres de localidad gallega, parecidos en Francia, que demuestran identidad de origen? Pues aquí tiene de mi cosecha que no figuran en el libro del señor Murguía empezando por orden alfabético:

Aire francés, Ares gallego; Ayaccio francés, Ayazo gallego; Amboise francés, Amboa gallego; Andize francés, Anduzo gallego; Arches francés, Arcas gallego; Armentieres francés, Armentons, Armenteiro y Armental gallegos; Aron francés, Arosa gallego; Arzeu francés, Arceo y Arzúa gallegos; Auge francés, Auge gallego; Aurós francés, Oroso gallego; Auron francés, Orons gallego; Avallón francés, Avalo gallego…

Y por este orden alfabético hasta la Z solo en la provincia de Coruña, figúrese mi buen amigo el señor García ¡cuántos nombres de localidad idéntico podría enumerar que no han cambiado, que son por entero de origen céltico, que ni los hombres nin vostede con toda á súa sabencia poden trocalas.

Creame usted mi buen amigo, no hay que ser tan testarudo como el otro; porque lo que se ve no se esconde; y mi argumentación está más clara que la purísima agua de mi fuente de Canzobre. 

Probable localización de "la purísima agua de mi fuente de Canzobre"

Ah! y apropósito: el nombre de Canzobre como ya en otra ocasión tuve el gusto de exponer a usted y al señor Unamuno, ¿es de procedencia basca, griega, latina o trampintana?…

Ruégole trate de buscar su etimología con el fin de ver de donde dimana o se deriva: y no me venga con andrómenas; porque Canzobre es nombre gallego neto, sin mezcla de griego, latín ni… basco.

Su radical, según diferentes diccionarios etimológicos como por ejemplo, el de Eduardo Echegaray, quiere decir que proviene del Sanscrito: Evi acrecer propagar; y según un argumento que no tiene réplica, que encuentro en el apreciabilísimo libro de mi docto amigo Marcelo Macías titulado Civitas limicorum (que paréceme tampoco conoce el señor La Riega), quien refiriéndose a la traducción de una tésera gladiatoria o muneral sobre el nombre de Cantibedoniesi, expresa en la página 55:

“Pues canti parece derivarse de la VOZ CÉLTICA Kant, arista, borde, y significar al canto, esto es, al lado de, junto al lago…”

Can, canto y Kant, en las respectivas lenguas vivas expresan también canto, borde ángulo, etc., lo mismo que en lengua céltica.

(¿Y que le parece al señor García de la voz Canzorro?)

Por manera que si la radical Kant o cant según se deja expuesto, es VOZ CÉLTICA y la terminación obre designa lugar, venimos a sacar la consecuencia, por convertirse la T en Z siguiendo sus leyes fonéticas y morpológica en que Canzobre, por cuyo punto pasa el río del mismo nombre, significa, atendiendo a las consideraciones del sabio epigrafista Macías, al borde del río etc., etc.

Y como Canzobre, tiene el señor García un sinnúmero de apelativos de lugar en estas extensas comarcas de las Mariñas, Bergantiños, tierras de Xallas donde estuvo más caracterizada la familia artábrica, comarcas que el señor García desconoce completamente, y en donde se manifiestan por medio de esas huellas vivientes, y esos monumentos megalíticos de los cuales tanto duda mi distinguido e inocente amigo, y que ni aun hace dudar de ellos a un principiante de arqueología, para cuanto más a una persona del entendimiento que a usted debe suponérsele al escribir un libro tan interesante como Galicia Antigua y que fue considerado de relevante mérito por la Academia de la Historia… ¡Por Dios, D. Celso, esto es dar una cotenada mayúscula!…

En todo su artículo, publicado por el señor García en el órgano republicano, no apunta más autores que el imaginario Begollet omitiendo por su ignorancia seguramente, a Bonsor, autor de Les colonies pre-romanas de la vallie du Betis; a Taylor, de lo del Orig. Of the Aryans; Vinson y Van Eys, de quienes dice Taylor que “siendo Eys la más grande autoridad en la materia, cree imposible explicar la antigua lengua ibérica por el basco”. Sanley, que en su Etude topographique sur l´ora marítima de Rufo Festo Avieno en la Revue Archeológique, tomo XV página 54, expresa terminantemente “que el poeta geógrafo describe a grandes rasgos la costa ibérica bañada por el Oceáno Atlántico, reservando detalles minuciosos para la costa mediterránea a partir de las columnas de Hércules, esto es, del Estrecho de Gibraltar hasta Marsella”, notando las “obscuridades, incongruencias y hasta errores geográficos” en que abunda el poema.

También ignora, probablemente el señor García la importante y reciente obra de mi querido amigo el sabio arqueólogo portugués José Leite de Vasconcellos Religióes de Lusitania, Lisboa 1905, 2º tomo. 

En fin, que si voy a mencionar autores como D´Arbois de Jubanville de quien hace caso omiso en su refutación el señor García, y de quien trataré entre otros en la próxima, tendrá que convencerse una vez más, mi excelente amigo que yo leo también algo, qué conozco un poquito de historia y que se componer algo más que… romances de ciego. 

FRANCISCO TETTAMANCY 

Coruña, 19062. 

Sen entrar a debate no asubío das balas entre os dous historiadores, ímonos quedar co detalle da insistencia co que Tettamancy fala de Canzobre e iso di moito do cariño que lle tiña a esa parte de Arteixo.

O noso protagonista refírense en numerosas ocasións ao prefixo CAN de Canzobre, que é o nucleo de poboación que está situado máis ao sur da parroquia de Morás, nunha valgada que se estende ao longo do regato de Morás e que está rodeado polos Montes dos Guizos, de Bouzarillo, Os Fechoncos, A Pedra Rubia, O Coto do Lobo e O Coto dos Corvos. A aldea conta cun dos numerosos asentamentos castrexos que hai en Arteixo, o castro de Canzobre, coñecido tamén pola denominación de “O Torreo” ou “O Castro”.

Trátase, xunto con Anzobre, Laxobre, Rañobre e un perdido Lañobre recollido por Moralejo, dun dos topónimos do municipio que levan o sufixo -OBRE na súa denominación, unha terminación sobre a que o arqueólogo Luís Monteagudo apunta a idea de que se cadra procede do indoeuropeo -VERIS (altura) ao constatar que case todos os primeiros elementos destos topónimos son xentilicios ou cognomina romanos. O popular arqueólogo tamén nos di que… " en consecuencia, y descartando por varias causas la interpretación como "altura fortificada" (=castro), creemos posible que esta "altura" de los topónimos en -bre signifique outeiro (altar) que en general aprovechaba los peñascos de las alturas, y además constituía el núcleo de una institución socio-religiosa que, evolucionando, llegó casi hasta nuestros días”.

Á esquerda, o castro de Canzobre. Á dereita, a casa que sospeitamos que pertenceu á familia de Gudelia, a muller de Francisco Tettamancy

Outros autores consideran que o sufixo -BRE derivaría de -BRIX e indicaría en orixe un poboamento en altura. Simplemente observando o modelo de elevacións da nosa bisbarra compróbase que, efectivamente, os topónimos en BRE e afíns atópanse en xeral (aínda que non en todos os casos) en zonas relativamente elevadas, non moi pronunciadas xa que o noso relevo é relativamente suave, mais si ocupan lugares altos con boa visibilidade.

Tettamancy dicía que “por manera que si la radical Kant o cant según se deja expuesto, es VOZ CÉLTICA y la terminación obre designa lugar, venimos a sacar la consecuencia, por convertirse la T en Z siguiendo sus leyes fonéticas y morpológica en que Canzobre, por cuyo punto pasa el río del mismo nombre, significa, atendiendo a las consideraciones del sabio epigrafista Macías, al borde del río etc., etc.”

Sexa dun xeito ou doutro, ide dar unha voltiña por Canzobre para coñecer o lugar!

_____________________________

1 El Correo Gallego, 1 de febreiro de 1905, páx. 1.

2 Galicia, Revista Semanal Ilustrada, n.º 29, 29 de xullo de 1906, páx. 3.

martes, 1 de setembro de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (2ª parte)

 Hai uns días comezamos unha serie sobre a relación que Francisco Tettamancy, un dos grandes da nosa cultura, tivo coa parroquia de Morás (tes aquí a 1ª parte ao teu dispor:https://cronicasdearteixo.blogspot.com/2026/08/o-lugar-de-canzobre-e-francisco.html). Pois ben, nas Crónicas de Arteixo desta semana continuamos coa xeira sobre este persoeiro que percorreu a historia do século XIX do dereito e do revés ao tempo que amosaba o inmenso amor que tiña por Galicia, pola cidade da Coruña, pola comarca das Mariñas e por lugares da bisbarra coma o “noso” Canzobre, patria chica da familia da súa muller Gudelia Varela Alvarellos.

Panorámica actual do lugar de Canzobre

OS ARTIGOS SOBRE CANZOBRE

O cariño de Tettamancy cara o lugar de Canzobre non era pequeno, abofé! Seguramente, o feito de que a familia de súa sogra Ascensión fora de alí tivera moito que ver na elección dun dos pseudónimos cos asinou varios dos seus artigos: Xan de Canzobre.

Recentemente, grazas ao amigo Lois Anxo Ferreiro, tivemos a sorte de contactar con Charo Varela, bisneta de Francisco Tettamancy e Gudelia Varela que tivo a ben contarnos algúns detalles da historia da súa familia. “A que tiña o vínculo de orixe con Canzobre era Gudelia. Desde moza pasaba largas temporadas en Conxo, que foi onde morreu. Miña avoa Elvira foi a que se quedou vivindo con eles na casa, que de feito miña nai naceu en Sergude (Carral). Cando morreu Gudelia en 1924 Elvira e seus irmáns venderon as súas propiedades, entre elas as de Morás.”

Charo descoñece cal era a localización da casa que os seus antepasados tiñan en Canzobre. Sen dato algún que así o acredite, nós pensamos que pode tratarse da de Naia. Ollo: soamente é unha posibilidade que deixamos enriba da mesa. Sospeitamos isto porque, nun dos seus textos (que publicaremos na súa totalidade a vindeira semana), Tettamancy fai referencia a “la purísima agua de mi fuente de Canzobre”. Polo que nos contaron estos días durante o noso traballo de campo, parece ser que a única casa na que antigamente había fonte era precisamente na de Naia, unha fonte que segue estando alí na actualidade, no exterior do muro que linda co camiño público.

Probable localización de "la purísima agua de mi fuente de Canzobre"

Fora onde fora, o certo é que houbo un tempo no que Tettamancy, falecido en 1921, converteu a Canzobre nun dos seus “Parnasos” particulares e, seguramente, foi alí onde escribiu algúns dos artigos nos que este lugar da parroquia de Morás ten certo protagonismo. Uns artigos que imos compartir deseguido e na vindeira semana, na que publicaremos a terceira e última parte desta serie.

Comezamos cun texto que localizamos na edición do 9 de agosto de 1903 da Revista Gallega e que fora publicado previamente en La Idea Moderna de Lugo. No devandito artigo Tettamancy tíralle das orellas ao mismísimo Miguel de Unamuno (1864-1936):

DE SABIOS ES MUDAR DE CONSEJO
Don Miguel Unamuno es el espíritu constante de la contradicción: en sus amenas conferencias que se dignó darnos simultáneamente, hace poco tiempo en el teatro principal de esta ciudad y en la sala de fiestas del Circo de Artesanos, ha notado ese defecto la mayoría de la numerosa y escogida concurrencia que tuvo el gusto de oirlo; y aunque este, -el defecto- constituya un pecadillo venial, no por eso dejará la crítica de extremar su escalpelo y endilgar al sabio catedrático, de cuando en cuando, un cariñoso varapalo por si juzga oportuno enmendarse, concretando mejor sus pensamientos y reafirmarse en sus opiniones; por más que juzgo difícil la enmienda, por aquello de que “genio y figura hasta la sepultura”; y el carácter de Unamuno, como buen bascongado, tiene que demostrarlo, sino, dejaría de pertenecer a aquella raza turaniana de la que nos cuentan los etnógrafos, que fue modelo en evoluciones; y de aquí vengo a deducir que algo debe tocarles a nuestros políticos que nada de orejanos tienen y si mucho de inconscientes, aunque la mayor parte de ellos procedan de razas distintas.
Y en esa imperfección o falta natural que apuntó la opinión en D. Miguel, viene nuevamente a corroborarse en sus artículos que con respecto al modo de ser o habitat del gallego, se estampan en Los lunes de El Imparcial de Madrid, especialmente en el que responde al del 27 del actual.
Para juzgar la musa gallega como característica de quejillona, tubo a bien fijarse solamente en los sentidos Cantares de Rosalía Castro, que le proporcionaron unos cuantos coruñeses que, por muy ilustrados que sean, ignoran desde luego el progreso y adelantos de nuestra literatura: no leyó, no, a los poetas modernos Pondal, Curros, García Ferreiro, Lamas Carvajal, Núñez González, Florencio Vaamonde, Pereira, Pérez Ballesteros, Rodríguez González, Carré, Lugrís, Urbano González, Salvador Golpe, Manuel Castro López, Galo Salinas, Esparís, Tettamancy y tantos otros que cultivan con éxitos envidiables la poesía gallega en todos sus caracteres o clasificaciones, desde lo épico hasta lo lírico. De ahí, que nada de particular tiene el juicio equivocado que de ella formó Unamuno. Es cierto que la vida en muy corta para enterarse del movimiento intelectual que la humanidad produce, precisamente en estos tiempos en que se vive tan de prisa; pero es lo cierto también que nadie debe de hablar más que de aquello que entienda o de lo que sabe; porque como el proclama, la sinceridad ante todo.
***
Para decirnos que la mayor parte del celtismo de los historiadores e investigadores regionales gallegos es una obsesión o “para faramalla y decoración con que cubrir y tapar los huecos del escenario de su historia” -la de Galicia- fúndase no sabemos en que fuentes: un atisbo muy feliz, quizá; pero con el que no podrán aquellos estar conformes…
Variaría de parecer, si se dignase el sabio catedrático posar sus ojos de paleontólogo y paleólogo por las páginas de los libros de nuestros eruditos, entre los cuales me permito apuntarle a Verea y Aguiar, Martínez de Padín, Vicetto -con toda su fantasía que encierra alguna verdad-, Villaamil y Castro, Barros Sivelo, Cuveiro Piñol, Federico Maciñeira, Murguía en su Historia y en su admirable Galicia, Andrés Martínez Salazar, Benigno Teijeiro Martínez, el “Boletín de la Comisión provincial de Monumentos arqueológicos” de Orense, que tanto se significa por descubrir y enseñarnos nuestro pasado; y singularmente, por último, nuestro Leandro de Saralegui y Medina que en sus Estudios sobre la época Céltica en Galicia, díjonos la última palabra de esta raza que tantos siglos dominó en nuestro suelo y que tantas huellas nos ha dejado de su bondadosa civilización.
Pero a renglón seguido surge la contradicción de Unamuno: “Hubo sin duda en tiempos, una civilización céltica de que aun quedan rastros y reliquias, leyendas que nutrieron la poesía medioeval, una religión con todos aquellos misterios druídicos y hasta un derecho que ha sido objeto de ahincados estudios…”
En que quedamos, ¿es faramalla o es una verdad, aunque esta no revista la categoría de un templo, la dominación secular de la raza céltica en Galicia? No se compagina el dictamen del sabio con el del sacerdote ferviente, propagador de la ciencia.
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Y continúa observando el notable filólogo:
“Buscar elemento céltico en el lenguaje gallego, puro latín casi todo el, es buscar chufas en el golfo…”
Otra nueva contradicción suya: este adverbio casi, viene a indicarnos que no se forma toda la lengua gallega de voces latinas; es decir, que no existe esa pureza latina más que aproximada; esto es, que ella -la lengua-, tiene mezcla también de voces célticas o germanas, que para el caso es igual; como la lengua inglesa no se compone exclusivamente de voces sajonas
Precisamente el apellido del que escribe estas líneas (Tettamancy refírese ao seu pseudónimo Xan de Canzobre) -y otros millares de nombres y de voces gallegas que pudiera citar- es de lo gallego más típico que se conoce, sin pizca de origen latino, ni por su radical Can -del sánscrito cvi, acrecer, propagar- ni por su terminación zobre. (1)
***
Leyendo estos días un libro recientemente publicado -Iberos y bascos, de Pereira Lima- en un cuadro genealógico de razas y pueblos, colócannos a los españoles -entienda bien el señor Unamuno, a los españoles prescindiendo de los bascos- en la raza ariana, ramo “indo-europeo”, familia “helo-latina”.
Mas si de la raza ariana, o sea la matriz, arrancan los ramos pamiro europeo e indo-europeo, que ambos se refunden en las familias celtas, eslava, germánica, helo-latina e iraniana, es racionalmente lógico concebir, que todos los españoles, -a excepción de los bascos que a juicio de Pereira Lima no lo son-, proceden de un mismo origen, esto es, de una misma raíz; y de esta, como es también racional, proviene el tronco, y del tronco las ramificaciones subsiguientes como son los grupos; y de aquí, que el lenguaje gallego, contenga diversidad de voces exóticas del latín -que no son pocas- cuyo principio casi puede apreciarse, debido probablemente, a las diferentes emigraciones de todas esas razas que se sucedieron, y extendieron, por entonces, en nuestro territorio; secuela, a mi humildísimo entender, para que la lengua gallega no sea puramente latina… y sin casi.
***
Y debemos alegrarnos, por lo que respecta a los gallegos, que el discreto escritor lusitano, coloque a sus paisanos y a los españoles, entre la familia helo-latina: lo que confirma que descendemos de una civilización adelantadísima; mientras que a los bascos, hácelos remontar de la raza turaniana, la primera que invadió Europa, con mucha anterioridad a la ariana. El basco, por virtud de esta clasificación derívase, pues, del ramo turaniano, familia euskariana, grupo guipuzcoano, similar del Kurilio-japónico, o sean los ainos, “una de las razas más inferiores que aun perduran en la humanidad”.
Por algún fundamento, llaman los paisanos del docto rector de la universidad salmantina, maquetos, a todos los de improcedencia basca, frase que pudiera ya traducirse de gente culta.
Como así nos la aplica, a los gallegos, el ilustre publicista, en sus hermosos artículos que viene publicando en El Imparcial; y como buen gallego y por la insignificante parte que pueda corresponderme, se lo agradezco de todo corazón.
XAN DE CANZOBRE
Julio 29- 1903
(De La Idea Moderna, de Lugo)


(1) Canzobre, lugar o aldea (rueiro) de la parroquia de Morás, término municipal de Arteijo, provincia de la Coruña. Compónese actualmente de 45 edificios, y hállase enclavado en el antiguo promontorio Artabro.


(...CONTINUARÁ)

martes, 25 de agosto de 2026

O LUGAR DE CANZOBRE E FRANCISCO TETTAMANCY (1ª parte)

Francisco Tettamancy foi un dos grandes da nosa cultura. Percorreu a historia do século XIX do dereito e do revés ao tempo que amosaba o inmenso amor que tiña por Galicia, pola cidade da Coruña, pola comarca das Mariñas e por lugares da bisbarra coma o “noso” Canzobre, patria chica da familia da súa muller Gudelia.

Panorámica actual do lugar de Canzobre

Recentemente tivemos a sorte de localizar diversas informacións sobre a relación deste ilustre persoeiro coa parroquia de Morás. Como Tettamancy é un verdadeiro referente para un servidor (algo terá que ver no conto o feito de que era o padriño do meu admirado Urbano Lugrís), xa podedes imaxinar a emoción que sentimos de poder asocialo por fin co noso municipio. Sobre a súa arteixanía falaremos ao longo das próximas semanas nestas Crónicas de Arteixo.

Francisco Tettamancy Gastón nace na Coruña o 10 de outubro de 1854 no seo dunha familia con orixes na cidade italiana de Como. Orfo de pai, viuse na obriga de emigrar de moi novo á Arxentina, aínda que segundo o que contaba o seu compadre Carré Aldao “o cariño da nai e da terra” decontado o traerían de volta para A Coruña. Xa na cidade herculina entrou a traballar como funcionario administrativo nos departamentos ou negociados da Deputación Provincial, traballo que desempeñou durante o resto da súa vida, compaxinando esta ocupación coa súa paixón pola historia e a literatura.

En xaneiro de 1885 casa con Gudelia Varela Alvarellos, moza nada na Coruña o 28 de setembro de 1863 que era filla do comerciante herculino Wenceslao Varela Solís (1836-1869) e de Ascensión Alvarellos Pita (1837-1902).

Os pais de Ascensión eran Santiago Alvarellos Catoira (1801-1862) e María Dolores Josefa Antonia Pita Infante (1808-1867). Sobre o proxenitor tiñamos datos que indicaban que era “dulcero” e que nacera na parroquia de Morás pero, iso si, descoñecíamos o lugar concreto no que viñera ao mundo, aínda que intuíamos que se trataba de Canzobre. Para aclarar as nosas sospeitas solicitámoslle axuda a Carlos Villar, gran coñecedor de cada un dos recunchos da parroquia de Morás e da súa historia.

-Non sabía desa relación de Tettamancy con Morás, Xabier. Non te preocupes, heiche de mirar nas escrituras que teño eu na casa e tamén consultarei os libros parroquiais con don Manuel, o párroco de Morás-, díxonos Carlos.

Coa súa habitual cortesía, días despois recibimos unha chamada telefónica súa e confirmounos que efectivamente o avó de Gudelia, Santiago Alvarellos Catoira, nacera en Canzobre en 1801. “E si, tal e como me contaras, os pais deste home eran Antonio Alvarellos, natural de San Cristobal das Viñas e Josefa Catoira, natural de Morás, nacida tamén en Canzobre”. Ademais, Carlos Villar tamén nos deixou unha xoia a maiores decíndonos que outro dos grandes desa época, Uxío Carré Aldao, tiña algún tipo de relación con Morás. “Eu teño algunha escritura de propiedade na que aparece por aí o seu nome. Xa che mirarei con calma.

Así pois, a raíz do seu matrimonio con Gudelia ía nacer a relación de Tettamancy co municipio de Arteixo. De feito, un dos seus pseudónimos era o de Xan de Canzobre, indicador do cariño que sentía pola terra da familia da súa muller. Sobre isto profundizaremos nas próximas semanas.

Revista Gallega, 9 de agosto de 1903, páx. 3

Francisco e Gudelia ían ser pais de nove fillos: Victoria, Ascensión, Leopoldo Wenceslao, Amalia Isabel, Elvira, Amalia, Emilio, Gudelia e Ramona Tettamancy Varela.

En 1899, xa con 45 anos, o noso protagonista obtén o título de profesor mercantil na Escola Superior de Comercio da Coruña, cunha meritoria memoria de grao sobre a historia comercial da vila que estará na base dunha das súas obras máis celebradas: Apuntes para la historia comercial de La Coruña.

Discípulo de Manuel Murguía e parente político e íntimo amigo de Carré Aldao, Tettamancy participou con regularidade nos célebres faladoiros da Cova Céltica, que se desenvolvían polas tardes nos locais da Libraría Rexional do seu compadre Carré, nucleados, desde o seu traslado á Coruña, arredor da figura do noso ilustre Manuel Murguía. Na Cova Céltica ideáronse numerosas iniciativas a prol do Rexurdimento político e cultural de Galicia.

Imaxe tomada na Coruña en outubro de 1904. De pé, e de esquerda a dereita: Uxío Carré Aldao, Florencio Vaamonde, Francisco Tettamancy e Eladio Rodríguez González. Sentados, na mesma orde: José Ogea, Manuel Murguía, Manuel Curros Enríquez e Andrés Martínez Salazar.

O noso homenaxeado formou parte da redacción do importante xornal rexionalista coruñés Revista Gallega que dirixía Galo Salinas. Co seu propio nome ou con pseudónimos como Xan de Canzobre ou Fuco de Tabeayo asinou artigos (tanto en prosa galega como castelá) e poesías (sempre en galego) en moitas publicacións da Coruña, de Galicia, de España e da emigración galega en América.

Tettamancy tamén foi vogal da asociación rexionalista Liga Gallega na Cruña e un destacado impulsor do monumento aos Mártires da Liberdade que se levantou en Carral por iniciativa desta organización. A súa relación con Carral foi grande, abofé, xa que tivo casa en Sergude. Ademais, á parte de asinar varios dos seus textos co pseudónimo de Fuco de Tabeayo e de escribir sobre o castro de Cañás (San Xián de Sergude, San Martiño de Tabeaio e Santa Baia de Cañas son tres das oito parroquias que conforman o municipio carralés), na súa produción literaria destacan o poema ‘Abril 1846’ e os libros ‘Os mártires de Carral’ e ‘A revolución galega de 1846’.

Monumento aos Mártires de Carral

En 1904 constituíu, con outros 42 socios, a Asociación da Prensa da Coruña, e foi membro fundador e numerario da Academia Galega, institución na que estivo ata a súa morte.

Na sede da xa denominada Real Academia Gallega en maio de 1916 tivo lugar a reunión constituínte da Hirmandá de Amigos da Fala da Coruña, primeiro xerme das Irmandades da Fala, achándose entre os asistentes á mesma Antón e Ramón Villar Ponte, Uxío Carré Aldao, Florencio Vaamonde, Manuel Lugrís Freire, Luís Porteiro Garea (seu irmán Santiago era cura de Sorrizo nese intre, tema que trataremos no futuro nestas Crónicas de Arteixo), Manuel Bonet ou, entre outros, o noso admirado Francisco Tettamancy, que participaría, entre outras actividades, no histórico mitin galeguista celebrado en Lugo o 28 de xaneiro de 1917.

Entre outros méritos, tamén foi correspondente da Real Academia de Historia e da Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, e condecorado por outras varias institucións.

Francisco Tettamancy

Personaxe moi apreciado no ambiente cultural do seu tempo, Francisco Tettamancy finou na Coruña o 15 de maio de 1921. O seu enterro constituiu unha extraordinaria manifestación de dó cidadán. A súa viúva Gudelia ía falecer en Conxo tres anos máis tarde, o 22 de agosto de 1924. En 1962 a cámara municipal coruñesa outorgaría o nome de Francisco Tettamancy a unha rúa do popular barrio dos Mallos. Naquel intre aínda vivían tres dos seus nove fillos: a maior Victoria (1885-1974) e as dúas máis pequenas, Gudelia (1899-1970) e Ramona (1900-1970).

OBRAS EN LINGUA GALEGA

Ademais de artigos e poemas na prensa, Tettamancy publicou en galego varios libros de poesía e ensaio:

- Enredadas. Poesías (1902): Librería Rexional de Euxenio Carré, A Cruña.

- O castro de Cañás; Diego de Samboulo (Lenda histórica). Poemetos (1903): Libreiría Rexional de Euxenio Carré, A Cruña – Tipografía de Xan A. Menéndez, Lugo.

- Boicentril. O druidismo e o celtismo gallegos. A Epopeya irlandesa (1912): Imprensa e Fotograbado de Ferrer, A Cruña.

- Victor Said Armesto (Traballo leído na noite do 3 de agosto de 1917, con motivo do homenaxe consagrado pol-a “Irmandade da Fala” na Cruña para honral-a memoria de tan ilustre escritor. C’unha folla de Murguía, e un colofón de Carré Aldao) (1917): Imprenta Obreira, A Cruña.

- O castro de Cañás (Boicentril) (1919): 2ª ed. corr. e aum., en !Terra a nosa! Supremento de El Noroeste (20/2/1919), vol. 2, A Cruña.

OBRAS EN LINGUA CASTELÁ

En español publicou, ademais de artigos xornalísticos, varias monografías históricas sobre temas galegos:

- Apuntes para la historia comercial de La Coruña (1900): Tipografía El Noroeste de J. Fdez. García – Librería Regional de E. Carré Aldao, A Coruña.

- La revolución gallega de 1846 (1908): Librería Regional de E. Carré, A Coruña.

- Britanos y galos (Páginas de la Guerra de la Independencia) 1808-1809 (1910): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- Batallón Literario de Santiago: Diario de campaña (años 1808 al 1812) (1910): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- Los Mártires de Carral (1912): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- La torre del homenaje del castillo de Villalba (1913): Imprenta y Fotograbado de Ferrer, A Coruña.

- La torre de Hércules. Impresiones acerca de este antiquísimo faro bajo su aspecto histórico y arqueológico (1920): Litografía e Imprenta Roel, A Coruña.

Non chegou a publicar completa unha outra monografía, Rianjo-Altamira, da que adiantou varios capítulos en diferentes xornais.

(...CONTINUARÁ)

martes, 18 de agosto de 2026

A PARROQUIA DE ARMENTÓN NO DICIONARIO XEOGRÁFICO DE SEBASTIÁN MIÑANO (1826-1829)

Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal é unha magna obra composta por once volumes que foi publicada entre 1826 e 1829. 

O autor deste dicionario foi o relixioso e escritor afrancesado español Sebastián de Miñano y Bedoya (Becerril de Campos, Palencia, 1779-Baiona, Francia, 1845), nun principio defensor dos ideais liberais, aínda que máis tarde pasou a simpatizar co bando dos absolutistas moderados. Aio do infante Luis de Borbón (1795), cando este accedeu ao arcebispado de Sevilla pasou a desempeñar o cargo de primeiro oficial da súa secretaría (1799) e, entre 1801 e 1804, íase ocupar dos asuntos do cardeal de Borbón na corte.

No momento no que as tropas francesas invadiron España, Miñano acompañou ao xeneral Castaños na súa entrada en Madrid (agosto de 1808), mais posteriormente non só ía recoñecer a José I Bonaparte, senón que se converteu nun dos conselleiros íntimos do novo monarca. Coa caída deste tivo que emigrar a Francia, onde permaneceu ata 1816, que foi cando puido regresar a Madrid xunto con outros afrancesados.

Durante a época constitucional colabora en El Censor. A súa visión sobre a problemática política do seu tempo aparece reflexada en Lamentos políticos de un pobrecito holgazán (1820), que, xunto con Historia de la revolución de España de 1820-1823 por un testigo ocular (1824), escrita en francés, e o seu Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal (1826-1829), constitúen o máis sobresaínte da súa obra.

A edición do seu monumental dicionario, no que recolle datos sobre as diferentes divisións relixiosas ou administrativas do estado, así como dos núcleos de poboación, serviríalle para gañar un sillón na Academia de Historia en 1825. Con todo, este éxitoso traballo tivo as súas luces e as súas sombras xa que polemizou sobre as insuficiencias da obra co xeógrafo Fermín Caballero, quen lle reprochaba a Miñano que as principais fontes de información seguían sendo, como en tempos de Felipe II, os cregos. Ante as recriminacións de Caballero, Miñano defendeuse dicindo, en alusión aos curas párrocos, que… “á cada uno de los cuales he escrito separadamente, pidiéndoles nociones ciertas y positivas de sus respectivos pueblos y de los inmediatos”, cregos aos que Miñano agradeceu a súa axuda, o mesmo que ao director da Real Academia da Historia, Martín Fernández de Navarrete, e ao censor Juan Agustín Ceán Bermúdez.

Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal ten unha importancia extraordinaria para o mundo da investigación xa que ofrece unha completa visión de como era o país naquela época. 

Malia a que o seu colaborador na zona pouco se estendeu coas súas informacións, deseguido transcribimos o que Sebastián Miñano y Bedoya escribiu inicialmente sobre a parroquia de Armentón nos primeiros tomos do dicionario: 

ARMENTON (SAN PEDRO DE),

Aldea Secular de España, en Galicia, provincia de la Coruña, jurisdición de Anzobre. Juez Ordinario, 84 vecinos, 318 habitantes, I parroquia situada cerca del mar, en la carretera que conduce desde Verdillo á la Coruña; confina con los pueblos de Arteijo, Lañas, Lestón, Larín y Villaboa. Produce trigo, maiz, habas, pastos y ganados. Contribución 1030 reales 28 maravedís.

Á parte do texto anterior, o noso protagonista escribiría a maiores (con algún que outro erro de imprenta) o seguinte suplemento no Tomo XI do seu dicionario:

Armentón (San Pedro de): Tiene 379 habitantes. Pertenece al arzobispado de Santiago y arciprestazgo de Faro, y su parroquia se compone de las Aldeas de Anzobre, Armentón de Arriba, Armentón de Abajo, Barreiros, Campolongo, Castro, Crueslla, Corredoira, Follezos, Gata, Gesteira, Grela, Monte y Rorís. 
Panorámica actual do lugar do Castro

Aproveitamos a ocasión para transcribir tamén o que Sebastián Miñano y Bedoya conta no seu popular dicionario xeográfico sobre a antiga Xurisdición de Anzobre:

Jurisdicción secular de España en Galicia, provincia de la Coruña, arzobispado de Santiago. Se compone de 2 feligresías que son: San Pedro de Armentón y San Esteban de Larín en cuyos artículos respectivos puede verse su población, situación, producción y demás circunstancias. Dista 2 ½ leguas de la capital y 7 de Santiago.