FESTAS E TRADICIÓNS

 

 AS FESTAS DA ÁRBORE

  O día 14 de maio de 1911 constituíase na Coruña, nunha xuntanza que tivo lugar no paraninfo do instituto Eusebio da Guarda, a asociación Amigos del Árbol, unha especie de grupo ecoloxista da época que, segundo o seu regulamento, establecera como obxectivos o fomento da plantación de árbores; elaborar e divulgar estudos sobre as especies arbóreas máis convenientes para toda a xeografía galega; facilitar e distribuír a adquisición de sementes, fertilizantes e aparatos agrícolas; organizar excursións escolares para incrementar o amor á terra e aos cultivos, e procurar a celebración anual dunha Festa da Árbore. 


   O éxito desta proposta, combinada coas accións doutras institucións que non tardarían en sumarse á idea, daría como resultado a celebración anual dunha festa que, a partir do Real Decreto do 6 de xaneiro 1915, pasaría a ser obrigatoria en todos os concellos:

1º.- Se declara obligatoria la celebración anual de una Fiesta del Árbol en cada término municipal. La fecha en que ha de celebrarse se fijará por las corporaciones correspondientes en sesión ordinaria, y el acuerdo se hará público para conocimiento de todos los habitantes del Municipio. El Ayuntamiento debe invitar a todos los funcionarios, asociaciones y entidades, tanto oficiales como particulares, que en el término municipal residan.
2º.- Los Ayuntamientos deberán consignar en los presupuestos municipales aquellos gastos que se consideren necesarios, teniendo en cuenta las obligaciones de carácter obligatorio que sobre el Ayuntamiento pesen, para adquisición de terrenos donde ello sea posible, siembras, plantaciones, riegos y demás gastos indispensables para la celebración de la fiesta. Los gobernadores no aprobarán ningún gasto municipal sin que en él figure partida, por pequeña que sea, destinada al fin indicado.
3º.- Los secretarios de los Ayuntamientos tendrán la obligación de enviar al gobernador de la provincia, por medio de duplicado una Memoria de la celebración de la fiesta del Árbol debiendo figurar en ella la fecha en que se celebre, el número de asistentes a la solemnidad, señalando de modo especial los alumnos de las escuelas que concurran, personas que más se distingan por su colaboración á las fiestas y estado de las plantaciones ejecutadas en los años anteriores. Los gobernadores formarán una Memoria general de la provincia, en que deberán figurar todos estos datos parciales, y la elevarán a la Dirección general de Agricultura.
Vista do Arteixo dos 40-50 dende a pista do Balneario. Ao fondo vense as actuais avenidas de Fisterra e do Balneario e algunha das árbores prantadas con motivo desta festa (Arquivo de Ana del Río)
   E así foi como en Arteixo, ao igual que no resto de municipios, empezaría a celebrarse a Festa da Árbore naqueles mediados anos dez nos que Toribio Salvadores Puente e Baldomero González Més alternábanse na alcaldía do municipio.

   A festa, que consistía na plantación de árbores de variadas especies en diferentes zonas do Concello, coa directa participación dos escolares aos que se lles premiaba cunha merenda, seguiríase celebrando durante os anos vinte, na dictadura de Primo de Rivera e sendo alcalde Ramón Dopico Naya, un alcalde que segundo aparece nas actas municipais, ás tres da tarde do 19 de xaneiro de 1924 abría a sesión plenaria...
Dando cuenta de la circular del Sr. Gobernador Civil, inserta en el B.O. de 12 de los corrientes, se acordó verificar la fiesta del Árbol aquella ordena, encomendando a la alcaldía que con los elementos que considere más a propósito de esta capital, Cura-Párroco, Maestro de Escuela, Médicos y algún vecino entusiasta, procure llevarla a cabo del mejor modo posible dentro de la consignación que hay en presupuesto para árboles y una suma aproximadamente doble para gastos de esplendidez de la fiesta que desde luego podrá satisfacer por cuenta de lo consignado para imprevistos”. 
María Barbeito
      Durante a etapa republicana (1931-1936) a Festa da Árbore seguiría constituíndo un dos acontecementos máis espectaculares que se organizaban no municipio, un acto de verdadeiro interés no que a inspectora-mestra da zona, María Barbeito Cerviño, sería a persoa que levaría o peso do acto durante este período no que cada ano intentaba involucrar a mestres, médicos, farmaceúticos, cregos, corporación municipal, etc., movilizando á poboación non só escolar senón tamén cidadá. Para tal fin, María Barbeito convidaba a estas festas a asociacións da Coruña e a representantes de Maxisterio da cidade herculina, ademais de animar tamén aos mestres e mestras de todas as parroquias arteixás a que ensaiasen, para o día da festa, o Himno da Árbore, o Himno Galego e diversos alalás. Unha de aquelas festas organizadas pola inspectora-mestra da zona foi a que se realizou o 3 de febreiro de 1935, na estrada da Coruña a Baños de Arteixo, coa asistencia duns 350 escolares e numerosos veciños, festa na que foron plantadas 50 árbores durante unha tarde festiva e da cal se facía eco La Voz de Galicia catro días máis tarde:
Asistieron al acto, además de las autoridades locales y maestros nacionales del municipio, la inspectora maestra de la zona María Barbeito y Cerviño, que tanta estimación y simpatía se está granjeando en este distrito; “Amigos de los Árboles”, con su presidente señor Monteagudo; “Amantes del Campo”, con su veterano presidente don Manuel Insua, y una representación del Magisterio coruñés, integrada por las cultas maestras señoritas Dorinda Vázquez y Rodríguez Celeiro, así como otras distinguidas personas que dieron al acto una nota simpática y altamente edificante.
La plantación se verificó en la carretera de La Coruña a los Baños de Arteijo, marchando los niños de las distintas escuelas y demás asistentes al lugar de la plantación donde se hallaba levantada una tribuna construída apropósito para este fin.
Dió principio el acto entonando el Himno gallego todos los presentes y un “alalá” admirablemente cantado por las niñas Sarita Mosquera y Teresita Mariño de la escuela de Arteijo, que vestían el traje regional. A continuación recitaron sentidas poesías alusivas al acto Ricardito F. Llamazares, Antoñito Pardo, Antonio Hermida, Julita Mosquera, Milagros Sande y otros de las escuelas de este pueblo que dirigen los cultos maestros nacionales doña María del Rosario Romero y don Cándido Trasende.
Seguidamente hicieron uso de la palabra don Antonio Platas, maestro de Lañas, entusiasta y activísimo presidente del Consejo local de Primera enseñanza, que explicó la significación del acto, saludando efusivamente a todos los concurrentes al mismo: don Manuel Monteagudo, en nombre de los “Amigos de los Árboles”, expuso la labor patriótica y altruista que dicha entidad viene realizando, atacando duramente a los que por ignorancia, maldad y egoísmo mal entendido, destruyen el arbolado. Habló también la culta maestra de La Coruña señorita Rodríguez Celeiro, inculcando en los niños el amor al árbol y a la naturaleza.
Por último, cerró los discursos con uno muy elocuente y ferveroso la señora inspectora y culta pedagoga ya citada que hizo una acertadísima apología del árbol, dirigiendo, sobre todo a los niños, muy sabios consejos relacionados con la fiesta que se celebraba. Presentó, con frases de gran elogio que arrancaron aplausos de la concurrencia, el venerable don Manuel Insua, como modelo de ciudadano ejemplar enamorado de la Naturaleza, la que corresponde a su culto con la vigorosa conservación de su respetable ancianidad.
Finalizó el acto cantándose con mucho entusiasmo el Himno al Árbol y procediéndose seguidamente a la plantación de los mismos, a cuya terminación se repartieron sendas meriendas a todos los niños de las diversas escuelas del municipio.
Amenizó esta fiesta la música que dirige el convecino de Meicende Baldomero González Corredoira, que a la terminación tocó alegres bailables.
Como nota elogiosa se debe destacar el rasgo generoso de los “Amigos de los Árboles”, que donaron los que se plantaron en esta fiesta”.
  A Guerra Civil e os duros anos da posguerra deixarían, durante certo tempo, postergada a celebración da Festa da Árbore, e non sería ata os últimos anos corenta cando volvemos a ter novas desa festa en Arteixo:
En cumplimiento de la circular del Gobernador Civil en la que recuerda a los Ayuntamientos la obligación de celebrar la Fiesta del Árbol con una plantación mínima de 100 árboles, el domingo se celebrará tan educativo acto en Santa Eugenia de Riveira, Somozas, Coristanco, Ares y conjuntamente en Puentedeume, Cabañas, en la playa de aquella zona. En varias de estas ceremonias tomará parte don Federico García, vicepresidente de los Amigos de los Árboles, entidad que, recogiendo una iniciativa de “La Hoja del Lunes”, gestionará que el Ayuntamiento de Arteijo celebre este año la Fiesta del Árbol en las inmediaciones del Santuario de Pastoriza.
Con relación a antedita circular informativa, publicada no xornal La Noche o día 27 de xaneiro de 1949, dous meses despois, o 28 de marzo, La Hoja del Lunes expresaba a seguinte queixa:
Recordarán ustedes que los Amigos de los Arboles y nosotros también pedimos que el Ayuntamiento de Arteijo celebrase la Fiesta del Arbol en Pastoriza, donde tanta falta hacen unas cuantas sombras. Nos dijeron que así se había convenido, pero ahora nos sorprenden con la noticia de que va a celebrarse en Larín. Y nosotros decimos ¿Es que hay incompatibilidad que impida plantarlos en los dos sitios?
Imaxe da Avenida do Balneario nos anos 50-60 na que se poden ver varias árbores que foron plantadas nalgunha edición da festa da que estamos a falar
    Se falades cos vosos pais ou avós, é dicir, algúns dos nenos e nenas arteixás da década dos cincuenta, de seguro que vos contan polo miúdo algunha das Festas da Árbore celebrada naqueles días, uns nenos e nenas que hoxe disfrutan da súa xubliación mais iso sí, aínda gardan na súa memoria os recordos das merendas despois de realizar as plantacións e a alegría de recibir unha laranxa ou un tubo de leite condensada, prezados tesouros naquela hora. Dunha daquelas festas dos cincuenta fálanos La Voz de Galicia na súa edición do 27 de xuño de 1955:

Como complemento de la plantación de unos magníficos árboles verificada en febrero último en Arteijo, ayer tarde se celebró en este pintoresco pueblecito la parte educativa de la Fiesta del Arbol, acto que fué organizado por el entusiasta alcalde don Francisco Mosquera, con el concurso de la corporación municipal y sus activos funcionarios y los maestros nacionales.
En el amplio y artístico Hogar del Frente de Juventudes don Federico García pronunció una charla, en la que elogió al vecindario de la comarca por la protección y respeto que dispensó a los árboles del camino vecinal de Cayón al Balneario, conducta de cultura y patriótica que debían demostrar o imitar quienes pretenden talar parte del arbolado de la carretera de El Seijo (Mugardos), desconociendo que por Orden del Ministro de Obras Públicas de 10 de agosto de 1944 se da un plazo de cinco años para la repoblación de las carreteras del Estado.
Imaxe dos anos 70 da Avenida do Balneario
   Nos anos seguintes, nos sesenta e nos setenta, a festa iría decaendo pouco a pouco ata chegar ao punto de deixar de celebrarse. O escritor arteixán Antón Castro, neno naquela altura, recorda de plantar árbores algunha vez, mais… “agora non recordo onde. Era en Arteixo, perto das escolas da Baiuca. Era algo que gustaba. Penso que se celebrou poucas veces. Teño unha sensación moi gozosa. Facíase pola tarde, creo recordar”.

Hoja del Lunes, 7 de maio de 1979
 
   Non sería ata a finais da década dos setenta cando, grazas a unha idea promovida por Vicente Castro Rumbo, presidente da Asociación de Pais de Alumnos do Colexio Carrero Blanco, hoxe CEIP Ponte dos Brozos, a Festa da Árbore volvería a recobrar o protagonismo e a importancia que tivera no pasado. Mais aquela iniciativa, despois de manterse viva varios anos, volvería a caer no esquecemento ata que xa, en pleno século XXI, sin tratarse dunha celebración como as de antano aínda que si bastante semellante grazas á numerosa participación de pais e fillos, o Departamento de Medio Ambiente do Concello de Arteixo empezaría a organizar o Día da Árbore, unha iniciativa que se celebraría por primeira vez no ano 2004, conmemorando ás nenas e nenos nados en 2003, e que se seguiría festexando ata o día de hoxe prantando árbores nos seguintes lugares:

2004. Área Recreativa do Seixedo.
2005. Monticaño.
2006. Área Recreativa do Seixedo.
2007. Área Recreativa de Barreiros.
2008. Igrexa de Arteixo.
2009. Paseo Fluvial (Centro Cívico-Centro de Saúde)
2010. Campo da festa de Arteixo.
2011. Centro de Saúde de Arteixo.
2012. CEIP Arteixo (colexio novo).
2013. Travesía de Arteixo, 287.
2014. Paseo Fluvial (Cancelo-Loureda).
2015. Campo da festa de Arteixo.
2016. Travesía de Arteixo, 303.
2017. Aula da Natureza.
2018. Paseo Fluvial (Altura Campo da festa).


A nosa voz, na soledá perdida,
morrerá sen deixar xiquera ise eco
que a brisa melencónica do outorno
deixa na copa azul dos ameneiros...”

Aires da miña terra (Manuel Curros Enríquez)


FONTES:

-Blanco Rey, Manuel. El período de la Restauración como clave para un mejor entendimiento de la Segunda República en el Ayuntamiento de Arteixo. Arteixo, 2004.
-Romero Masía, Ana. María Barbeito. Unha vida ao servizo da escola e dos escolares (1880-1970). Baía Edicións. A Coruña, 2014.


O TEMPO DAS CASTAÑAS


     Xa está aquí o outono, e vendo os castiñeiros cargadiños de ourizos, non podo evitar botar a vista atrás, cando a castaña era a lambonada indicada para agasallar a unha moza garrida nos bailes do salón de Figueiroa.

Xa ven vindo o outono
o tempo das esfolladas
para ir comer coas rapazas
catro castañas asadas

     Non era moi típico por aquí iso de facer gamustos, a non ser o día de Santos. Os máis vellos contaban que si, que hai moitísimos anos a castaña era tan importante como hoxe o é a pataca. Iso si, non hai tantos que o caldo de castañas se facía na Coresma en tódalas casas da parroquia.

     No salón, eu mercáballe as castañas á señora Carme de Santaia, que as vendía en zonchos envoltos en panos para conservar o calor. A señora Jesusa da Xílgara tamén facía bos zonchos, pero saíanlle moitas bolecas.

     Non era complicado pillar moza de arraigo no salón de Oseiro. Primeiro convidábala a unhas castañas, e despois a bailar a conga. Se a cousa ía ben, non tardabas en levala ao rincón, lonxe de miradas indiscretas.

     De non ser polos zonchos da señora Carme, seguramente eu non estaría casado hoxe.

     ¡Que ben sabían as castañas aquelas!

   

 



        










(un veciño de Oseiro)

 

 TEMPO DE CASTAÑAS (II)

 
(relato de Carme, a de "Cóntame un Conto" da desaparecida Radio Municipal de Arteixo)


     E digo "tempo de castañas" e non "magosto" porque esta última palabra é de recente introducción na nosa área lingüística a través dos medios de comunicación e dos libros. Tamén podería falar de "Santos" pero daquela reduciría ese tempo a tan só o mes de outubro.

     Contan os vellos que a castaña foi base da súa alimentación noutros tempos xunto coa pataca. Para conservar a castaña o resto do ano secábana. Este proceso duraba varios meses porque primeiro poñíase ao sol durante un ou dous meses os ourizos e despois escachábanse e as castañas conseguidas deixábanse secar ao sol e ao aire ata que daban "o piollo". O resto do ano comíanse estas castañas crúas, cocidas ou en caldo. O caldo facíase con fabas encarnadas de tres anadas, graxa, patacas e castañas.

     Eu recordo cando neste tempo se enchían as fragas e os montes de xente que andaba ás castañas. Era un bo exercicio que hoxe se practica máis na praza que no monte.

     Coa mesma claridade permanece na miña memoria as noites a carón da lareira estonando nas castañas para despois facer un "gamusto". Ao mesmo tempo comía castañas crúas e castañas asadas na brasa do lar. E nunca se me podía esquecer que había que triscalas por un lado, senón saltaban coma as ascuas. Despois poñíase a pota ao lar con auga, castañas e nébeda ou fiúncho e só quedaba que o gamusto cocese. E polo medio das castañas peladas botábaselle algún "zoncho" ou castaña coa tona. Con estes zonchos seica se facían rosarios que se vendían nas feiras, colgábanse ao pescozo e mentres ían comendo ían quitando zoncho a zoncho (a castaña que está baleira chámaselle "boleca")...todo un mundo de nomes para referirse ao mesmo froito e que da proba da importancia da castaña na nosa cultura.

 
 
OS MELEIROS

O que queira mel 
que cape polo San Miguel,
e o que queira abellas
que cape polas Candeas.

     Este dito popular lémbranos a conveniencia de capar as abellas, e o mes de San Miguel era o escollido polos meleiros que pateaban as parroquias arteixás chegados dende Pontevedra. Disto xa hai cincuenta ou sesenta anos e, naqueles tempos, era ben normal que polo menos houbese un cobo en cada casa. A única preocupación que causaba a colmena (aparte da capalas no seu tempo) era que houbese preto flores que producisen un mel sabedor. Xestas, uces ou breixos producen mel de mala calidade, sendo moi apreciado o mel de abellas pastadas en romeu.

Meleiro extraendo un panal
    
     O traballo de capar era cousa destes meleiros pontevedreses. Extraían os panais espantando as abellas con fumazos. Logo exprimían estos panais enriba dunha caldeira de cobre con pouco lume. Gota a gota, ía xurdindo o mel, gordo como as papas de millo e sabedor como as pedras de azucre.

     Os panais, tras perder o mel, transformábanse en boliñas de cera que se usaban para facer velas, unhas velas que, unha vez apagadas, deixaban nos cuartos da vivenda un agradable aroma de mel.

     Os meleiros non cobraban polo traballo máis que a cera que saía dos panais. Ademais, deixábanlle ao dono da casa unha esmola de dous reais para as ánimas da familia, e co fin de desexar unha boa colleita para o ano seguinte.

(Relato de Víctor Iglesias García publicado no Boletín Informativo Municipal)  
 
 
 A SANTA EUFEMIA

  O 16 de setembro as crenzas e a tradición danse cita na romaría da Santa Eufemia de Arteixo. Os que padecen a cotío de xaquecas ou migrañas saberán seguramente que fai cen anos inventábase a aspirina, mais só algúns coñecerán que en Arteixo celébrase esta romaría da Santa Eufemia, avogosa dos que sufren "males extraños" dentro da súa cabeza.

Artigo do xornal El Heraldo do 25 de setembro de 1845
    
 Quen acude a lle rezar á Santa faino normalmente para se sandar de pequenos ou grandes dores, mais ata
non fai moito tempo chegaban romeiros dende Ferrol e toda a comarca para librarse do demo que dicían levar dentro. Foron coñecidos coma "choríns" e sometíanse a curiosos rituais de exorcismo por parte do sacristán de turno. A operación consistía en facer tragar o "chorín", un amuleto que saía despois xunto co suposto "inimigo". A cura completábase saíndo en procesión debaixo da imaxe da Santa.

     Crentes e escépticos danse cita en Arteixo nesta celebración, que non debe rematar sen buscar un trevo de catro follas no atrio da igrexa, o que garantirá a boa sorte para todo o ano.

     E, se der ser un bo romeiro se trata, non podemos esquecer levar unha cesta de comida que poderemos baleirar en calquera campo de Arteixo ou nalgunha das praias do noso termo municipal se o tempo acompaña.

(Relato publicado no Boletín Informativo Municipal por Luz López Viñán)

...a este relato de Luz López quérolle engadir un apuntamento: coñecemos xa amplamente a popularidade de que gozou e aínda goza a Santa Eufemia, non só en Arteixo e na Coruña, mais tamén nas bisbarras de Ferrol, das Mariñas e de Bergantiños. No entanto, pouco se sabe das consecuencias terribles que sufrirían algúns dos seus devotos nun sinistro marítimo ocorrido o 17 de setembro de 1865, sinistro sobre o que o xornal "La Esperanza" de Madrid publicaba a seguinte información:

     "Ferrol.- Ayer tarde ha ocurrido un desastre lamentable. Una lancha procedente de la Coruña, que volvía llena de personas que habían pasado el día en la  feria de Pastoriza y Santa Eufemia, por efecto de la densa niebla chocó contra una roca en Peña Moa y quedó destrozada, pereciendo cuarenta personas y salvándose cinco. Fue imposible auxiliarlos".
 
 
 A SANTA EUFEMIA E OS CHORÍNS
 
   Se tes trinta e moitos ou corenta e tantos anos, é probable que recordes o sabor ácido das aspirinas infantiles e a súa textura terrosa, semellante á das larpeiradas de picapica. A sensación era interesante para os paladares inexpertos: a máis de un había que esconderlle ben alta a caixa para que non a atacara nun descuido de sus pais. Os médicos de aquela altura aconsellábanas como antipirético e analxésico para case todo, e empezar coas aspirinas adultas (primeiro disoltas, logo tragadas enteiras nunha proba de valentía) era un auténtico rito de paso.

  A multinacional farmaceútica Bayer, que foi quen patentou o devandito fármaco, empezaría a vender a Aspirina en 1899, nunha época na que as persoas da nosa contorna que padecían a cotío de xaquecas ou migrañas acudían a Arteixo á romaría da Santa Eufemia, avogosa dos que sufren "males extraños" dentro da súa cabeza.

  As crenzas e a tradición dábanse cita alí cada 16 de setembro. Quen acudía a rezarlle á Santa facíao normalmente para se sandar de pequenos ou grandes dores, mais tamén había romeiros, moitas e moitos deles da parte de Ferrol, que viñan para librarse do demo que dicían levar dentro. 

Igrexa parroquial de Santiago de Arteixo, lugar onde se celebra a romaría de Santa Eufemia

  Aqueles romeiros eran coñecidos coma "choríns" e sometíanse a curiosos rituais de exorcismo por parte do sacristán de turno. A operación consistía en facer tragar o "chorín", un amuleto que saía despois xunto co suposto "inimigo". A cura completábase saíndo en procesión debaixo da imaxe da Santa. No capítulo “En Santa Eufemia. Los enemigos”, que forma parte do libro “Antoloxía das Confidencias de Picadillo” que publicamos no 2018, Manuel Puga “Picadillo” descríbenos en setembro de 1906 unha de aquelas prácticas relixiosas do seguinte xeito:

(…) Ya allí, en el atrio de la iglesia, desnudeme (moralmente, por supuesto) de mi hábito de campesino y de romero, y cubriéndome con las vestiduras de periodista requerí lápiz y cuartillas y entré en la iglesia dispuesto a tomar notas y enterarme de todo lo que acontecía.

Y, ¡qué casualidad! En aquel momento se sometía a la maravillosa cura a una americana del sur, endemoniada desde su regreso al terruño que la vio nacer. Ocupábase el extractor del maligno ser en hacerle beber un boliche a la poseída.

Ella apartaba la cabeza, con asco, de la espumosa bebida y tras una pausa volvía él a ofrecerle el líquido y ella a rechazarlo de nuevo. Después de varias tentativas y sin inmutarse exclamó con voz pausada y acento completamente uruguayo:

El anamijo no quier jraciosa, ¿sabe?” Entonces, cambiando de procedimiento, el encargado de las extracciones separó el boliche de labios de la endiablada y le hizo tragar un no sé qué, en el cual iban envueltas medallas y amuletos que llevaban la misión de aprisionar al demonio y hacerlo salir al exterior.

Ahorita, ahorita va”, decía la pobre mujer entre terribles náuseas. Y en efecto, el enemigo dicen que salió entre un manojo de pelos que el señor aquel le extrajo de la boca, mezclados con la medalla y demás con que la infeliz americana se había desayunado momentos antes.

  Crentes e escépticos dábanse (e danse) cita en Arteixo nesta celebración, que non podía rematar sen buscar un trevo de catro follas no atrio da igrexa, o que garantía a boa sorte para todo o ano.

 

  O SAN XOÁN
 
San Xoán

Por ser noite de San Xoán,
noite de encantos e bruxas,
por ser noite de San Xoán,
téñoche medo, Maruxa.

     "Hai que estar preparado, que cando menos o esperes bótanche unha maldición, ou críache o aire porqueiro na pel..." xa o dí a cantiga: "noite de encantos e bruxas", pero tamén noite de preparar os remedios para moitos males. Os ingredientes para facer estes remedios non son outros que o lume, a auga e determinadas prantas.

     As cachelas son o distintivo máis común en toda Galicia desta festa do San Xoán. Esta cachela debe ser coronada por un boneco, o cal ten que arder completamente antes de que a xente escomece a saltar por riba das brasas, nove veces e unha sen contar, mentres se dí:

"Eu sáltoche, cachela de San Xoán
pra que non me morda cadela nin can,
nin bicho vivente
que acude polo chan"

     Se queredes que isto funcione é importante que deixedes que o lume se consuma, sen botarlle auga para apagalo.

     Por outro lado está o poder curativo das "herbas de San Xoán", humedecidas polo rexío da noite: fiuncho, romeo, caraveis, trevisco, carqueixa, herba luisa, ruda...todas elas nun caldeiro con auga que se deixa a serenar ata a mañanciña. Se lavades a cara nesta auga de flores habedes de manter alonxados moitos problemas de pel.

     Para rematar, unha advertencia: nesta noite de San Xoán non deixedes o leite para o outro día, porque disque as meigas lavan o cú nel.



(Relato de Víctor Iglesias García)
 
 
A FESTA DAS FLORES 
   
Na festa das Flores de Arteixo xúntanse varios tipos de manifestacións: por un lado están as lúdicas protagonizadas polos nenos e que representan o cume primaveral, por outro as vencelladas coa gandería e finalmente as prácticas cristiáns onde se favorece especialmente á Virxe María, raíña e dona do mes de Maio.

     O último domingo de Maio prefírese, entre todos os do ano, para que as nenas e nenos arteixáns celebren a súa primeira comunión. Ese día participan activamente nunha procesión que transcurre por un camiño cheo de arcos de flores. E non remata aquí a colaboración dos máis pequenos. Ao rematar a misa súbense a unhas mesas colocadas fronte a Virxe, onde recitan poesías e representan parodias nas que contan o proceso da recollida das flores ou das ofrendas.

     A festa relixiosa das flores dedícase por completo, durante todo o mes de Maio, á Virxe María. Nos primeiros días do mes, a Virxe colócase nun altar rodeada de moitas flores e, a partir de aí, todos os días despois da misa dedícanselle oracións. Non se pode falar da festa das Flores sen mencionar ás "Fillas de María", todas mozas solteiras. Teñen un estandarte de cor azul celeste cunha imaxe da Virxe no centro e o pau que o sostén ten forma de cruz. As "Fillas de María" confeccionan un mural de flores que pon "Ave María" e que colocan na entrada da igrexa. Tamén fan os arcos de flores: a partir duns arcos de madeira, recúbrenos de hedras e logo vanlle colocando as flores enriba. E non pode faltar a súa axuda aos nenos para compoñer as poesías e parodias.

  
      É de destacar que cando morre unha das "Fillas de María" levan o seu estandarte ao enterro.

     Os animais tamén xogan o seu papel nesta festa porque son outorgados polos nenos como ofrenda á Virxe, ao mesmo tempo que lle recitan a súa poesía.

     Pero o que mellor recordamos "os máis novos" son os bailes da festa das Flores no Balneario. Ese día elexíase "Mis Flor" entre as mozas da verbena. A súa coroación era cunha flor e un broche. E viña especialmente como presentador un importante e coñecido locutor de radio. Pero a festa non remataba aquí. Prolongábase con verbenas durante todo o verán e viña moita xente porque tiña moita sona. Festa rachada!



(relato publicado no Boletín Informativo Municipal por Carme, a de "Cóntame un conto")

 
A FESTA DOS MAIOS

"Este mes de maio
é o das flores,
cando os paxariños
ven aos seus amores"


     Maio maiolo, maio todo, que os romanos tiñan baixo a advocación de Maia, a santa que se preocupaba de que a vexetación medrase, á que tomaba o relevo de Flora, e sería por ela que xa vemos os campos plenamente florecidos, e onde a flor se perde xa cando o froito apunta. Xa hai cereixas e os toxais medraron en todas as abas montesías. Polos camiños da terra o verde dos campos tínxese de amarelo e semella que outra luz máis viva nos invade, sen embargo, atentos ao refrán: maio tamén é medio tolo.

     Estamos nun mes onde o santoral falanos da floración, de esperanza, da forza da vida, e aínda que o refraneiro dinos que " a choiva de maio é a mexadiña dun rato", haberá que ver o rato, porqué tamén dise que "en maio aínda bebe o boi no prado", ou que "maio chuvioso, verán caluroso", e como nunca chove a gusto de todos tamén o "maio ventoso para o labrador fermoso e para o mariñeiro desastroso". Sen esquecer que "en maio aínda a vella queima o tallo". Refráns que nos advirten para que non deamos por feito que o verán xa está aí, ás portas ou para que non nos enganen as horas do sol.

Nenos da escola da Lagoa, diante do maio co que gañaron o concurso de maios en 2013

      En fin, que estamos nun mes de días longos e de moita luz, por iso os pobos celtas, que só tiñan dúas estacións, facían coincidir co primeiro de maio a Belteine, a festa da luz, ou a entrada do verán, en que se adornaban as casas con flores e acendíanse grandes fogueiras nos outeiros, arredor das que se danzaba seguindo o sentido do movemento do sol (de esquerda a dereita e mirando ao sur). E nós atopamos o significado deste festexo, coa festa dos Maios, que enchen as vilas galegas de adornos florais, e coa enxebre tradición que se está a recuperar en Arteixo dende hai uns anos, os nosos centros educativos, colectivos veciñais e asociacións expoñen, o derradeiro fin de semana deste quinto mes do ano, os seus traballos na Avenida do Balneario. Así que este sábado e domingo xa sabedes...

                                             Xuntando flores para facer un maio


(O texto é de Francisco A.Vidal, publicado no seu blogue "Os Chanzos" baixo o título"Maio Maiolo")

 
ORIXE DAS FESTAS NA HONRA DO ESPÍRITU SANTO EN UXES

As testemuñas históricas existentes na parroquia de Morás só fan referencia á capela de Uxes no referente ao lugar onde se atopa, as súas dimensións e a data da súa construcción: século XIX. Dende entón ata agora, tanto o seu pasado coma a orixe das festas na honra do Espíritu Santo só sobreviven nas faladurías e nas lembranzas da xente, nas verbas que transmitiron os avós aos seus netos e netas de Uxes e dos arredores, netos e netas que hoxe teñen máis de setenta primaveras.

      As lembranzas comezan cando a cantidade de automóbiles aínda non xustificaba o asfalto das estradas, e os pobos estaban cheos de corredoiras polas que pasaban as vacas. Nun deses lugares, no chamado "camiño das montañesas", nunha zona entre Orro e a Zapateira -en dirección a Meirama- existiu unha capela dedicada ao Espíritu Santo, da que só se atopan unhas pedras hoxe en día.

     A imaxe desa capela levaríase a Uxes, onde ata ese intre San Bartolomé era o santo do lugar. Ocorrera que a imaxe do dito santo levárona ou roubárona e, no seu lugar, foi posta a do Espíritu Santo. Sobre da viaxe ata Uxes di unha lenda que, cando pararon para repousar nunha fonte, a súa auga fíxolles coller azos para proseguir, fonte que sería bautizada como a do Espíritu Santo.

                                           Capela de Uxes

     Case dende os primeiros anos comezou a facerse unha romaría na Pascua de Pentecostés, celebración que duraba todo o día do luns e na que as mañáns dedicábanse á misa, as tardes á comida e á merenda e, as noites á festa. A xente viña de sitios coma Meirama, Cerceda, Boedo, A Coruña e, por suposto, do Concello de Arteixo. Entón o normal era andar e, coa chegada do tren, aumentaría o número de persoas que se achegaban a Uxes a cantar e bailar, e algúns din que a buscar pelexa pois, parece ser, que polas noites había algunhas liortas.

     Nos anos 30 e 40 a romaría seguíu coa súa boa marcha, mais na década dos 60 baixaría o número de afluencia. As datas da festa trocáronse para a fin de semana e a romaría comezou a morrer como tal, manténdose a verbena e, por suposto, a misa de honra. Din que a culpa foi do cura da parroquia das Encrobas, en Meirama, porque alí tamén puxeron unha imaxe do Santo e quedaba máis preto para moita xente.

     A finais dos 60 tentouse recuperar a tradición dos primeiros anos mais non chamou a atención da xente. Diversas comisión seguiron coas festas e, posteriormente, a Asociación de Veciños sería a encargada de organizala. Aló, no tempo, ficaron os vellos costumes coma ficaron as grandes extensións de campos (algúns deles -como o que aparece no artigo da Voz de novembro de 1925- eran propiedade da familia Rivera, os donos da Estrella Galicia). Mais aínda queda xente para lembrarnos como eran as cousas, ou as dúas imaxes que se conservan na capela: a máis nova, mercada no seu momento, e a orixinal, con Xesús sostendo na man esquerda unha cruz e coa man dereita alzada, coa pomba que simboliza ao Espíritu Santo enriba da súa cabeza...o recordo do pobo é o recordo da honra dunha festa. A festa mudou pero mantense viva.

                                                     La Voz, 20.11.1925

(relato publicado no Boletín Informativo Municipal por Santiago Sande Mañana)


     
 

Ningún comentario:

Publicar un comentario